Libre de marca

Samuel Gil Quintana


Campeones

26/04/2021

Amenaza la lluvia pero no cae sobre los tejados blanquinegros. No hay tormenta ni tormentos. Ya no bajan las tardes grises, ni las noches negras. No hay motivos para sacar el pañuelo. Ni al viento ni a la mejilla. Ya no hay lágrimas que secar. 

El pasillo del Zamora al Burgos, campeón antes de saltar al campo, resultó para algunos tan inesperado como espectacular. Y es que hacía tanto tiempo que el Burgos no ganaba nada que nos pensábamos que una cosa así ya no iba a pasarnos nunca. No a nosotros, acostumbrados a lo del primer párrafo. No a nosotros, que nos frotamos ayer los ojos, al ver que los que caminaban por dentro del pasillo eran los nuestros y no el equipo rival.

En primera clase, el liderato es el mejor billete para el viaje más emocionante de la temporada. Todavía restan dos jornadas de liga pero viendo el hambre con el que devora este grupo de futbolistas parece impensable que ningún objetivo cumplido vaya a relajarle. Ni la prematura clasificación para el play off ni la consecución de un campeonato. Porque tanto Calero como sus jugadores son conscientes de que el objetivo mayúsculo es el que espera a finales del mes de mayo. Y el 3-0 ante el Zamora es la mejor prueba de que quieren llegar a tope para lograrlo. 

Hace algunas semanas escribía en estas mismas páginas que, en el mundo de los sueños, donde la pandemia remite y se acaba el virus, El Plantío espera a un equipo campeón. Y aunque solo una parte del sueño, se ha cumplido y el Burgos ya es campeón para toda su gente. Esa que ahora solo espera a que el virus, y la Segunda B, se marchen de sus vidas para siempre.



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