Plaza Mayor

Fernán Labajo


La edad de Cristo

06/04/2021

A raíz del rescate de los mineros de Chile en agosto de 2010, un buen amigo periodista recibió en la redacción de la radio en la que trabajaba una misteriosa llamada de un oyente. Durante una hora, le convenció del simbolismo del número 33 en la historia mundial. La de los trabajadores auxiliados era la última de las coincidencias que empezaban por la edad a la que murieron Alejandro Magno y Jesucristo, los años del reinado de David, el máximo grado del rito Masón, la cifra que piden los médicos que digas para analizar el estado de los pulmones y otras cincuenta mil combinaciones que ahora mismo no recuerdo. 
Lejos de conformarse con toda la retahíla de casualidades históricas que le soltó aquel fulano, mi colega quemó Google en busca de más cuestiones en las que el número 33 apareciera, aunque fuera de refilón. Resultaba que dos años antes, Fernando Torres había cambiado el rumbo de la historia de la Selección Española de fútbol batiendo al guardameta alemán Jens Lehman en ese minuto. Creo que incluso salía la misma cifra tras una compleja ecuación matemática en el gol de Iniesta en el Mundial, a pesar de que el manchego marcó en el 116. También halló coincidencias en el cine y la música. 
Su obsesión con ese número llegó hasta el punto de que si una persona, en cualquier conversación banal, le mencionaba que tenía 33 años, que se iba a casa en la línea 33 o incluso que le habían dado 33 puntos de sutura tras abrirse la cabeza con el pico de la mesa, abría los ojos con incredulidad y exclamaba: «Impresionante». Luego comenzaba a narrar la historia de la misteriosa llamada y la de veces que le había acompañado la suerte por apostar a esa cifra. Ocultaba que eran mayoría las que perdía, pero eso es otro asunto. «La edad de Cristo», insistía. La que cumplo hoy. Supongo que llamará para recordarme la anécdota. 



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