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Esther Alonso

Ser o Tener

Esther Alonso


Hologramas

18/05/2022

Akihiko Kondo es un japonés de 38 años que acaba de enviudar como consecuencia de que la empresa de software en cuyos servidores de alojaba el holograma de la cantante de realidad virtual Hastsune Miku, con el que había contraído matrimonio en 2018, cancelara las actualizaciones y diera por terminado el servicio. 

Aunque apenas me siento conmovida por la extravagante pérdida del amor de Akihiko, su relación afectivo sexual con un holograma me ha hecho ver la gran cantidad de aplicaciones de este tipo de realidad virtual a la vida cotidiana. 

Así, cuando esta tecnología esté más perfeccionada, podría utilizarse, por ejemplo, en la red nacional de carreteras, situando hologramas de parejas de la Guardia Civil en puntos kilométricos estratégicos con el fin de disuadir a los malos conductores de cometer infracciones. O también podría utilizarse en aquellos puestos de trabajo en los que el presentismo se valora por encima de la productividad. Aunque si hay un lugar donde los hologramas pueden explotar al máximo sus prestaciones, este podría ser el Senado. Si su Departamento de Informática hiciera una réplica de realidad virtual de cada uno de sus miembros, no creo que ningún español lo pudiera apreciar, como tampoco ha podido percibir que en estas cuatro décadas largas de monarquía parlamentaria el Senado dedique algo de tiempo a una de sus principales funciones: la representación territorial del Estado. 

El nuevo líder nacional del PP, Alberto Núnez Feijóo, y el alavés Javier Maroto, han sido designados por las Cortes de Galicia y Castilla y León como miembros del Senado. El primero, del que no me cabe ninguna duda de su amor a Galicia, acudirá a la Cámara Alta, no obstante, a ejercer de líder de la oposición. El segundo, no tuvo un pase la primera vez que fue nombrado, al perder su escaño por Álava y tampoco lo tiene ahora. Ambos, estoy más que segura, le darán vidilla al Senado, y lograrán que tenga más presencia en los medios de comunicación. Ninguno, lamento, lo hará en beneficio de las comunidades a las que representan, cuyos territorios rurales, cada legislatura que pasa, es más probable que terminen habitados por hologramas que por personas.