Plaza Mayor

Fernando Trespaderne


Ahora o nunca

16/06/2020

La vuelta a la normalidad, me resisto a denominarla nueva, nos trae a la actualidad viejos problemas sin resolver y que mucho me temo seguirán en un segundo plano, aunque algunos piensen que su solución puede (o debe) formar parte de la salida a la crisis en la que estamos inmersos. Hace un año la España vaciada, o de las oportunidades como la llaman otros, se manifestaba en Madrid para exigir un pacto de Estado por el reequilibrio territorial y la repoblación, pero nada se ha hecho y de nuevo, en esta ocasión de forma virtual, más de 150 asociaciones de todo el país han levantado la voz para recordar a los partidos políticos que ese gran pacto estaba en sus programas electorales y en una agenda que se paró mucho antes de la pandemia. 
A pesar de ese olvido político, esas plataformas consideran que este es el momento de apostar fuerte y recordar que esa España vacía, la que muchos han añorado durante el confinamiento, sigue estando ahí, esperando una oportunidad para salir del letargo al que ha estado sometida durante décadas. Esas plataformas, ahora que se habla de la reconstrucción del país, quieren que en ese proceso se incluyan los territorios envejecidos y despoblados para no caer en el error de buscar una salida que les dejen una vez más al margen. No piden mucho, solo una parte de esos fondos que llegarán de Europa para zurcir los descosidos que nos ha dejado una pandemia que debe suponer un antes y un después, también para la España vaciada y olvidada.
En esta lucha por la supervivencia, los territorios despoblados ven, optimismo no les falta, una oportunidad de cambiar su historia y se aferran a ella como la última de las oportunidades para resurgir. Es ahora o nunca porque, para bien o para mal, el enemigo invisible ha puesto patas arriba nuestro modelo de vida.



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