Diez Mil Preguntas

Salvador de Foronda


Mentiras para un pacto

27/05/2020

Me cuesta observar una democracia donde un Presidente de Gobierno oculta sus maniobras a sus ministros, a los sindicatos, a la patronal, a sus socios parlamentarios y a los ciudadanos. Ha conseguido dar un protagonismo a Otegui que aquellos que nos han precedido en esta España democrática, nunca lo hubiesen imaginado. Para los que sufrimos esa época, la muerte no existe, la gente solo muere cuando se les olvida y nosotros no hemos olvidado.
La responsabilidad a este desastre no es de quien firma el documento, sino de quien organiza la operación entre bambalinas, donde su ego personal le permite ser actor y parte de un determinado juicio público para culpar al resto, no solo de la firma del pacto, sino también de los fallecimientos, de la disminución del gasto sanitario y de la falta de libertad de los españoles. Para que todos seamos capaces de confiar en un presidente, es necesario que aumente su veracidad y que no pretenda ser perfecto, sino franco. Con lo cual, no haga que los temores, la sospecha, la frialdad, la reserva, la mentira, la traición se escondan frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía parlamentaria.
Pedro Sánchez debe de aprender del pasado y no convertir el día a día de la política en un ejercicio de intervencionismo publico lleno de mentiras, engaños y de pactos secretos para captar votos que perjudican a toda una nación. Como decía Lincoln «puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo». Esta España reclama, exige sensibilidad, sentido de estado, y lo hace con la fuerza de la palabra y el aval de 28.000 muertos, 133.000 empresas desaparecidas, 900.000 empleos perdidos y 47 millones de españoles sin libertad. No deseo una política basada en juegos de palabras que conducen a acuerdos secretos sin dialogo. Y es por eso por lo que la decisión nunca debe de formar parte de la mentira, solo existe para quien se siente vulnerable, dentro de un Gobierno, sin dirección y sin rumbo. Su pacto con Bildu y Unidas Podemos duele a España, no es necesario golpear para hacer daño puesto que una palabra duele, un pacto secreto con mentira duele, el silencio duele, el desprecio duele, la indiferencia duele. Esta España esta dolida por engaños y mentiras, pero a pesar de todo, gracias por decepcionarme, he aprendido a no ser como usted.



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