Plaza Mayor

José Manuel Pérez Ovejas


La vuelta más difícil

08/09/2020

Las puertas de los colegios empiezan a abrirse para el nuevo curso escolar. A los nervios normales de los nuevos (y de los no tan nuevos) ocho millones de alumnos hay que sumar una componente que hará muy diferente este año lectivo. La covid-19 nos marca el paso en nuestra vida cotidiana, pero en las aulas de colegios y universidades lo hará de manera implacable.

El Ministerio de Educación y las consejerías de las comunidades autónomas no tienen muy claro cómo abordar el problema para preservar la salud de alumnos y profesores. No habrá un único protocolo de actuación en esa cascada de improvisaciones que hemos visto todo el verano por parte de los responsables políticos. Cada centro educativo deberá organizarse con los medios a su alcance, en función de las dimensiones de las aulas y otras dependencias que se puedan habilitar (o improvisar), para que se impartan las clases con unas mínimas garantías.

La evolución de la pandemia ha sido muchísimo peor de lo esperado. Las cifras de contagios siguen subiendo a un ritmo de vértigo. Con la apertura de guarderías, colegios y universidades es previsible que la situación empeore. O al menos, que no mejore. No resultará fácil evitar los contagios cuando alumnos y profesores, a pesar de las mascarillas, van a convivir durante muchas horas en espacios comunes a veces de dudosa ventilación. 

Este curso, en las carteras y mochilas de los alumnos, libros, ordenadores y otros dispositivos electrónicos irán acompañados de mascarillas y geles, en un ‘kit’ imprescindible para cuidarse de sí mismo y cuidar a los demás. Debemos exigir responsabilidad a todos, cumplir con las obligaciones y tener espíritu de colaboración.

Todos debemos contribuir al control de virus. En las aulas hay una lección magistral por impartir y recibir. Lo iremos viendo. Ojalá el segundo cuatrimestre se siga pasando lista en clase, y no por email.