Plaza Mayor

Aurora Lázaro


¿Te enseño mi pueblo?

15/04/2021

La frase elegida por la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Ribera del Duero Burgalesa para bautizar su proyecto de voluntariado siempre me pareció acertada. Aunque al principio esta iniciativa fuera recibida con recelo en alguna institución, si no me equivoco, ha demostrado que era buena, muy buena. Y ha cosechado incluso varios premios, el último a los Valores Humanos concedido por la Junta de Castilla y León.
¿Cómo no va a ser un buen proyecto buscar voluntarios que se den cuenta del potencial de sus pueblos y animarles a que los muestren y expliquen? Además, con un cuidado programa de documentación histórica, pero también humana; es decir, recurriendo a los mayores de la localidad para completar ese abanico de información que se va a ofrecer a los visitantes, favoreciendo las relaciones intergeneracionales.
Este tipo de turismo, tan cercano y diferente es turismo de calidad, como la que da siempre el medio rural, con sus pueblos y sus parajes naturales. Y este turismo de calidad, que también está siendo muy castigado por las restricciones de la pandemia, debería ser un poco más cuidado y reconocido por los políticos y gestores de nuestros impuestos.
Posiblemente sea el primero que eche a andar con pasos seguros cuando termine la pandemia. Aunque ha sufrido mucho. El medio rural necesita la actividad turística para poder sostener otras actividades económicas. No hace falta un autobús de 60 personas para dar a conocer un lugar o realizar un paseo interpretativo por la naturaleza. Es suficiente un goteo permanente o pequeños grupos. Pero de esta reactivación dependen los guías locales, las sencillas tiendas, restaurantes y bares, los alojamientos rurales, etc… todos ellos pequeños autónomos que se han quedado a vivir en el pueblo y por lo tanto retienen esa tan cacareada curva de la despoblación.



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