Plaza Mayor

Gadea Gutiérrez


Temeridad a cubierto

18/09/2020

Entiendo y comparto que la hostelería ha sido un sector vapuleado por la pandemia, pero no el único. Ahí está el cultural, el del ocio y el entretenimiento, el comercial, el turístico, el de las enseñanzas no regladas o, simplemente, los cientos de negocios de esta ciudad que, de prolongarse esta situación, se verán abocados al cierre. Pero, sin embargo, no leo en este periódico titulares a diario sobre medidas específicas de apoyo de nuestro Ayuntamiento a todos estos empresarios que también generan puestos de trabajo y también están sufriendo porque no saben si van a poder mantenerlos; no es algo exclusivo de la hostelería.
Llevo medio verano perpleja ante las dimensiones que están adquiriendo algunas terrazas en esta ciudad, una expansión que no en pocos sitios de paseo frecuente está imposibilitando el uso de bancos (la gente tiene derecho a descansar al aire libre sin necesidad de consumir nada) u obligando a los paseantes a caminar demasiado juntos en sitios que se están volviendo estrechos a pesar de ser muy anchos. Esto último es fácilmente constatable cualquier sábado o domingo por la tarde en parte del Espolón. 
Pero ahora, no contentos con la proliferación de mesas y sillas (sin entrar en que en buena parte no se respeta ni por asomo la distancia del metro y medio entre ellas), el Ayuntamiento nos informa de que «por unanimidad» han decidido que se puedan cubrir con un «cerramiento ligero». ¿Esto qué es? ¿Un toldo, mamparas, un tejadillo de plástico, de vidrio? En cuanto a estética parece bastante cutre, pero en cuanto a lo sanitario es temerario. Arremolinar a los clientes (caña y pincho en mano, ojo)en torno a una estufa bajo un toldo es justo lo contrario a lo que aconseja el sentido común si se quieren evitar otras medidas mucho más restrictivas que sí darían la puntilla al sector.