Plaza Mayor

Aurora Lázaro


Esos locos bajitos

05/01/2021

La entrada en todos los años nuevos suele ser estrenada por los medios de comunicación con los primeros bebés. Puede parecer una tradición ya trasnochada, pero da la impresión de que este 2021 han ocupado más portadas que nunca. 
La visión de los recién nacidos, de la vida surgiendo a través de las cenizas, a pesar de riesgos, virus, muertes, agobios y pesimismos ha sido todo un símbolo en la situación actual. 

Si ya se necesita cierto coraje en situaciones normales para traer hijos al mundo, hacerlo a lo largo de un complicado 2020, con la incertidumbre planeando durante meses sobre todo el mundo, casi se puede considerar un acto de heroísmo. En el hospital arandino han registrado 307 nacimientos este año. No está mal.

Porque son precisamente esos locos bajitos, como decía Serrat, los que han aportado un soplo de aire fresco a muchas familias, a pesar de las mascarillas y de las prohibiciones de visitas y abrazos. Y seguro que han sido la razón principal para muchos de levantarse cada día a seguir adelante.

Esta noche, además, es su gran noche; la de la ilusión, eso que no se debería perder nunca, porque permite perseguir sueños y sentirse vivo.

Mientras los Reyes Magos hacen lo que pueden con los deseos de los pequeños, los adultos igual obtienen carbón y no precisamente del dulce. Bueno, deberían recibirlo los que se han portado mal, como manda la tradición. 

En 2020 han sido todos los egoístas, los que se han escudado en crear teorías conspiratorias o creerlas, los que han eludido continuamente normas, los que se han reído de los cumplidores y los que se han aprovechado de la situación para su propio beneficio. 

Hemos dado una visión de sociedad infantiloide en general y estamos siendo tratados como niños necesitados de continuas reprimendas. Hay todavía una gran carencia de madurez y sentido común pero me temo que eso no lo pueden arreglar los Reyes Magos.