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Juan Ángel Gozalo

Plaza Mayor

Juan Ángel Gozalo


Compromiso y suma de esfuerzos

02/08/2021

Despoblación, terrible palabra por estos lares. Los pequeños pueblos de la provincia de Burgos siguen vaciándose en hemorragia imparable. Los sonidos del verano son solo un espejismo. Y, mientras, en la ciudad, gobernantes, asesores, comisionados, políticos… hablan y hablan de fondos, de emprendimiento rural, de estrategias, hojas de ruta y planes para fijar población. Mucho ruido y pocas nueces, como siempre. Los estudios se amontonan en los anaqueles de los despachos mientras los proyectos siguen sin concretarse ni materializarse. Solo algunas tímidas actuaciones, cortoplacistas y dispersas, poco eficientes y efectivas. 
No existe una verdadera voluntad política de resolver los problemas del medio rural. Subsidiar eternamente no es remedio para esta pandemia poblacional que viene de lejos y suma nuevas olas. Si a todo ello añadimos que tampoco hay intención ni un compromiso vecinal decidido por salir del círculo vicioso de ese localismo e individualismo estéril, la solución se complica mucho más. Las nuevas generaciones, las que tomaron el testigo de padres y abuelos, siguen asidos a ese sempiterno egocentrismo. No se suma y, lo más preocupante, se huye de esa necesaria cooperación y de esa unión, que efectivamente hace la fuerza. Así no hay forma de crear iniciativas duraderas, impulsar realmente el emprendimiento, fijar población y crear riqueza. 
Las más de las veces se prefiere ser cabeza de ratón que cola de león. La dispersión de municipios y la atomización no ayuda, tampoco esa actitud refractaria a la fusión, a la agrupación y a la comarcalización que posibilitaría una mejor y más amplia prestación de servicios, optimizar y rentabilizar socialmente inversiones, equipamientos e infraestructuras. Hay que ir mucho más allá de mancomunar ayuntamientos para la gestión de residuos, abastecimientos de agua o la promoción del turismo… 
Perentorio, sin duda, es un pacto de Estado contra la despoblación, pero no es menos urgente también un cambio de mentalidad, de inteligencia y de actitud en las gentes de ese medio rural. Es imprescindible esa proactividad, unión, esfuerzo colectivo, cooperación y compromiso de agricultores, ganaderos, emprendedores, comerciantes e industriales. No se puede fiar eternamente en las administraciones públicas y en los gobernantes, sino que debe tomarse la iniciativa, unir voluntades y priorizar esfuerzos. No hay otra.