Señales de vida

María Jesús Jabato


Aquel romántico de Burgos

10/07/2020

Mañana se cumplen cien años de la muerte de un burgalés de adopción, Martín Domínguez Berrueta, el profesor que desde su cátedra de la Universidad de Granada despertó la vocación literaria de García Lorca, el que propició que el joven publicara en este diario cinco artículos, el entusiasta publicista que participó activamente en los cursos de verano hispano-franceses, el periodista que escribió sobre Burgos y publicó sus libros en Santiago Rodríguez, el hombre de cualidades excepcionales al que definió Gibson como «aquel romántico de Burgos». Cien años.

Y hace cien años decía la prensa de Madrid: «No se deben dejar pasar días sin decir cuatro palabras sobre este hombre… que no es lo suficientemente conocido de todos a pesar de sus cualidades altísimas». Un siglo después nos apropiamos de la frase; no se deben dejar pasar días sin citar a Martín Domínguez Berrueta en Burgos y sin reclamar el recuerdo y el reconocimiento de los distraídos burgaleses.  Pero sigamos con la vista puesta en el pasado siglo. Pocos días después de su muerte, se presentó una moción al pleno del Ayuntamiento en la que reconociendo sus cualidades y su trabajo en beneficio de Burgos, se interesó que se diera el nombre del profesor a una calle de la ciudad.

Cayó el fuego de aquel verano sobre el expediente calcinándolo tal vez y el otoño aventó sus cenizas; nunca más se supo del bienintencionado aunque malogrado acuerdo que alegró a la familia de Domínguez Berrueta, que aún hoy conserva en la neblina de la memoria aquella chispa de luz. 

Hace siete años, en 2013, pidió quien suscribe que se diera el nombre del profesor a una calle de Burgos recibiendo la callada por respuesta. En 2017 volvió a molestar recordando la solicitud, pero ni una sola palabra ha salido de la boca municipal. Hoy, víspera del centenario de su muerte, reclamo nuevamente el reconocimiento debido a su figura, aunque con escepticismo debido al íntimo convencimiento de que quienes nos rigen desconocen los trazos finos de nuestra historia e ignoran a Martín Domínguez Berrueta, aunque, pese a todos los pesares, será siempre aquel romántico de Burgos.
mariajesusjabato@mariajesusjabato.com



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