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Juan Carlos Pérez Manrique

Estos días azules...

Juan Carlos Pérez Manrique


Tiempo, palabras

24/11/2021

Durante una lectura ya en la noche, necesité buscar un significado en el diccionario. De forma similar a como entiendo mejor un edificio si lo recorro a través de sus distintas escaleras que si lo hago en los ascensores que te llevan más rápido al punto pretendido, es a través del papel como logro entender mejor los huecos y el oleaje de los significados, así que acudí a la edición impresa en vez de hacer la consulta en internet. Abierto ya el diccionario, vi, sorprendido, que este parecía reconocerme como un cliente de aquellos llamados Priority por lo que me permitía incluso poder extraer algunas palabras del libro para ponerlas enderezadas donde quisiera y observarlas como si fueran objetos. Inicialmente lo que yo quería consultar era el vocablo tiempo pero vista la posibilidad surgida me dispuse también a iluminar algunos adverbios relacionados con ese sustantivo hasta que pude desenterrar la palabra antes, sacar la palabra ahora, soltar la palabra después. 

Arrancadas del ejemplar, como pude las dispuse sobre el suelo para examinar la realidad de su volumen; lo que pudiera de su contenido. Se mostraban como recipientes de gran tamaño que encajaban entre sí como las piezas de un puzzle en las que cada una se sostiene porque ajusta con la anterior, porque engarza con la siguiente. Y aunque yo ya había pensado que esto debía de ser de esa manera, la verdad es que no había alcanzado a imaginar la forma de esos adverbios cosificados y la manera tan precisa de entrelazarse como podía comprobarlo al apreciarlo así. Por su tamaño el más llamativo era el envase después, pero en él apenas podían intuirse algunas sombras proyectadas desde los otros dos en los que sí era posible distinguir imágenes, escuchar sonidos, entrever colores, a pesar de las extensas noches, o percibir algún aroma, a pesar de las intensas podredumbres. 

Nada de lo que se veía, se oía ni olía en los recipientes podía manipularse ni trastocarse, pero si los fotografiabas, las imágenes obtenidas del antes y del ahora sí eran modificables mediante programas aptos para eliminar o transformar lo que pudiera antojarse. E inevitablemente las sombras que luego se proyectarían en el recipiente después también podrían cambiar hasta conseguir otras formas deseadas por quien manejara aquellos programas; los especuladores de la memoria y los populistas. Inquieto yo y agotado ya el día, me apresuré a devolver las palabras al diccionario no sin discutir con amnesia que, en página muy cercana a antes, se oponía a que ese adverbio estuviera.