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María Albilla

María Albilla


Abrazar beneficia la salud

24/11/2021

Hace ya unas semanas que la imagen titulada El abrazo se coronó como la mejor imagen de 2021 en el World Press Photo. La razón que justificó ese premio era que «estaba llena de esperanza». Y, ya saben, soy una romántica... y desde entonces, o quizá fuera antes, no dejo de fijarme en cómo y cuánto nos abrazamos en una época un tanto anómala todavía para el contacto cuerpo a cuerpo. Esa foto desató en mí una cadena de recuerdos de abrazos que me han hecho feliz y desde luego, solo puedo recomendarles desde mi humilde rincón de los desahogos, que traten de evocar esos momentos en los que un gesto tan cotidiano se convierte en un momento de magia.

Algunos de esos achuchones me han servido últimamente para sentirme bienvenida, otros me han sorprendido por inesperados o porque han nacido de un impulso, de una emoción...  Otros han conseguido decir lo que las palabras no han sabido expresar en una despedida, mientras que alguno más me mima a diario. También están los que no he dado y los que no he recibido, pero estos me gustan un poco menos.

¿Pero es que se han planteado alguna vez lo importante que es abrazar bien? Hay estudios que revelan que el abrazo perfecto tiene que durar 20 segundos para que se pueda extraer todo su potencial emocional y físico. Entrelazar los brazos con una persona a la que se quiere es pura química. Se libera oxitocina, una hormona que inhibe la secreción de cortisol y adrenalina, presentes en las situaciones de estrés, de ahí que tenga un poder relajante. Además, liberan serotonina y dopamina, lo que genera una gran sensación de bienestar y felicidad

¿Les he convencido? ¿Ya han pensado quién será el próximo receptor de su cariño? Darlos tan intensos como me sea posible, cálidos, llenos de sentimiento y, por supuesto, de más de 20 segundos, será desde hoy mi afer.

ARCHIVADO EN: Magia, Estrés