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Martín García Barbadillo

Plaza Mayor

Martín García Barbadillo


Feria

02/05/2022

Intento hacer memoria y me parece que la Feria de Lerma de estos días es, casi seguro, la mayor concentración humana en esta provincia desde hace más de dos años, desde antes de toda la pesadilla. De entrada, a algunos les puede dar pereza o incluso miedo adentrarse en este océano de personas juntas, pero eso era la vida y más en este país.

En esta feria en concreto, se exhibe maquinaria agrícola, pero no nos engañemos eso es un poco la excusa; la mayoría de los visitantes no va a salir de allí con un John Deere. En realidad es otra cosa, al menos para la comarca del Arlanza; es el lugar y el momento en el que verse, donde la gente de todos los pueblos se acerca al acontecimiento de la comarca, cada uno con sus pequeñas motivaciones. Para algunos es una tradición, algo que han hecho por décadas y que les traerá recuerdos de cuando acudían con sus padres o abuelos. Del mismo modo, y al igual que sucede por ejemplo con las fiestas del pueblo cuando se tiene una edad, estar presente significa que uno sigue vivo. 

Otros irán a echar el día, a mezclarse y encontrarse con la gente, y dar una vuelta por el mercadillo que se coloca en el paseo cercano al río, mirando de puesto en puesto. A media mañana, más de uno se acercará a los stands de Burgos Alimenta y se empujará un buen bocata de panceta, un pincho de morcilla o alguna vianda moderna más sofisticada.  Todos curiosearán entre cosechadoras, sembradoras y aperos modernos, y algunos se acercarán a las demostraciones de maquinaria donde podrán asombrarse ante tanto avance. 

Los más animados subirán la calle Mayor hasta la plaza y pasearán por las calles empedradas de la villa, se tomarán algo y tal vez se asomen al mirador y contemplen la enorme vista de la vega del Arlanza. Los niños, por su parte, pedirán subirse a los tractores, insistirán en que les compren algo, se quejarán de  que tienen hambre, tendrán pis y, al final, dirán que se aburren.

Puede parecer que no es nada del otro mundo, pero un día de feria, con su polvo y su calor incluidos, es algo que hace no tanto era inimaginable, un recuerdo de una vida pasada, un anhelo que no se vislumbraba en el futuro. Y este fin de semana está sucediendo. Que usted lo ferie bien.

Salud y alegría