Lo imprescindible

Juana Samanes

Crítica de cine


Rifkin’s Festival

02/10/2020

El octogenario director Woody Allen vuelve a crear un nuevo alter ego en el personaje de Mort Rifkin (de ahí el título de la película), un profesor de cine empeñado en escribir una novela, que viaja al Festival de San Sebastián con su esposa, una directora de comunicación que siente atracción por un joven realizador al que le auguran un gran futuro, y Mort considera es un bluff pretencioso.
Como es habitual en sus comedias, en Rifkin’s Festival, el neoyorquino vuelve a dar vueltas a sus obsesiones metafísicas, la más importante sobre el sentido de la vida, mientras rinde un homenaje a maestros del cine europeos, desde la Nouvelle Vague a Ingmar Bergman, del que siempre ha sido un auténtico fan. Estas recreaciones de películas clásicas son en blanco y negro y, sin querer desvelar demasiado, les aseguro que la mejor secuencia es la protagonizada por Christoph Waltz.
La preciosa ciudad de San Sebastián y el maravilloso Hotel María Cristina, sin duda uno de los más lujosos y bonitos del mundo, son totalmente aprovechados como decorados en multitud de secuencias. Se agradece que Allen haya mostrado así a esta parte de España como lo que es: una ciudad europea y cosmopolita. No obstante la imagen del carácter explosivo y visceral de los españoles, el cineasta lo debe tener muy inculcado porque, como en la fallida Vicky, Cristina, Barcelona, al personaje de un pintor, que interpreta Sergi López, lo dota de un histrionismo chillón que es lo más desafortunado de la película.
El repetir la formula argumental de parejas que tienen desencuentros, tan utilizado en el filmografía del director, hacen que este trabajo no se encuentre entre los mejores por su falta de originalidad y por ser repetitivo pero, sin embargo, asombra favorablemente que el director de 84 años siga derrochando ingenio en los diálogos, algunos desternillantes.
El reparto de la película es internacional, por parte española tiene un papel relevante en el argumento Elena Anaya mientras otros intérpretes de nuestro país aparecen brevemente. No es el único toque español porque la productora fundamental de la película es Mediapro Studio, en lo que supone su cuarta colaboración con el neoyorkino con el que trabajó en títulos como Midnight in Paris, Conocerás al hombre de tus sueños y Vicky Cristina Barcelona.



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