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Rocío Martínez

Mens sana in corpore sano

Rocío Martínez


Xavi, ¡chas!

23/11/2021

El fútbol es un estado de ánimo. Lo dijo Valdano hace años y sí, el fútbol, y diría que también la vida, lo ha hecho suyo, tatuado en la piel. En esta época de mindfulness, de inteligencia emocional… lo tenemos claro.

Pienso en Xavi. Primer partido, y ¡chas! El Camp Nou se volvía a parecer a lo que era. De una grada desangelada y triste, a ¡74 mil animosas personas! El único cambio, Xavi. ¡Chas! Claro que ese ¡chas! no funcionó con el fútbol porque terminaron pidiendo la hora ante el Espanyol. Con algún otro, cosas así las llamaban flor. No flor, sino penalti de chiste fue la expresión que utilizó RDT para explicar la victoria culé. Pero ése es otro tema. 

Fue llegar Xavi y celebrar su presentación como un título. No digamos la de Alves, pura samba. Lo de ir descalzo siempre da como buen rollo. Más de 10 mil personas vitorearon a un futbolista ¡de 38 años! Hubo hasta vuelta de honor. 

Es el efecto Xavi. Su sola presencia ha devuelto la ilusión a un Barça depre, en caída libre, arruinado. Empieza ganando y ya muchos piensan que puede ser otro Zidane, otro Cholo… otro Guardiola. De momento ha conseguido que Piqué priorice el fútbol sobre sus business, que no monten en bici o patinete…

Pero ¿es necesario obligar a profesionales, muy bien pagados por cierto, a que dos días antes de un partido estén pronto en casa? Normas que invitan a preguntarse cómo eran allí las cosas antes. Seguramente en la línea de un club que firmaba alegremente contratos estratosféricos. De aquellos polvos estos lodos.

Y mientras, su eterno rival anunciando que su nuevo Bernabéu va a ser una fuente de dinero constante. Como esas fuentes de chocolate que ponen en las comuniones, pero en versión dorado. Y cuando de números se trata no hay ¡chas! que valga. Xavi hizo ¡chas! muchas veces con el balón en los pies. Casi magia es cambiar el ánimo en Can Barça. Ha devuelto la alegría implantando seriedad. ¡Qué paradoja! ¿no? Así son los magos. ¡Chas!