Mens sana in corpore sano

Rocío Martínez


Destino, la historia

04/01/2021

Recuerdo el disgusto de hace un año, cuando aquel triunfo del Bilbao Basket sobre el Barcelona nos dejó con la miel en los labios, a un paso de la Copa del Rey. Pero tras ese primer disgusto, enseguida, la convicción de que no tardaríamos en llegar.

Para un club modesto de presupuesto se podría pensar que aquel era uno de esos trenes que pasan una vez en la vida, y si no te subes...¡hasta luego! no hay segunda oportunidad. Pero sabíamos que la tendríamos, y este año hemos llegado al andén copero sobrados de tiempo y con un equipaje deluxe listos para soñar con un bonito viaje. Destino, la historia, la que está escribiendo un club que en su cuarta temporada en la élite ya ha jugado semifinales de la Liga Endesa, ganando al mismísimo Real Madrid, y ha ganado un título continental

Increíble, porque crecimientos meteóricos haberlos haylos, pero meteóricos y asentados sobre una base sólida, muy pocos. Si no se hace ya, el fenómeno Hereda San Pablo Burgos debería estudiarse en las escuelas de negocio como ejemplo de gestión deportiva. Como su extraordinaria comunicación, con unas redes sociales que respiran buen rollo y que ya son referencia. Todo en medio de una pandemia que ha dejado al equipo sin una de sus grandes fortalezas, esa marea azul que llenaba cada partido el Coliseum, la cancha más animada de la canasta patria.

Me consta que la obligada ausencia de público en el Coliseum es tremendamente dolorosa para la gente del club, que está deseando que su afición, que Burgos pueda disfrutar el momento histórico de este equipo que es más que un club. Nos representa. Y apuesto a que muchos aficionados que no tengan a su equipo en la Copa del Rey irán con el Hereda San Pablo. Así que GRACIAS a sus alma mater: Félix, Eduardo, Albano... a todos, por atreveros a soñar en grande y convertir aquel sueño en esta dulce realidad con una gestión profesional, talentosa, valiente y llena de pasión y cariño por el baloncesto y por nuestra tierra. Disfrutemos la primera Copa, la primera... de muchas.