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La definitiva Casa del Cordón

I.L.H. / Burgos
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Hoy hace 25 años finalizaba la restauración llevada a cabo por Caja de Burgos • A su imagen actual le preceden la de su origen en el siglo XV y la reforma de principios del XX

Automóviles que aparcaban en la plaza de la Libertad y la suciedad de la fachada de la Casa del Cordón todo desaparecía con la restauración. - Foto: diariodeburgos.es

Hoy a nadie le resulta extraño que el patio de la Casa del Cordón esté cubierto y sirva de oficina bancaria. Tampoco pasear por la calle peatonal que comunica La Puebla con Cordón que años ha ocupaba un hostal. También nos parece parte del decorado «habitual» la fachada que da a la calle Cordón, con sus modernos ventanales. Pero nada de eso estaba hace un cuarto de siglo. Incluso nos sorprende recordar que no hace tanto los automóviles aparcaran en la plaza de la Libertad, algo que casi necesitamos corroborar con las fotografías.

Sin embargo, apenas han pasado 25 años -exactamente- de la rehabilitación del edificio que fue construido en el siglo XV como palacio de los Condestables de Castilla (don Pedro Fernández de Velasco y doña Mencía de Mendoza). Pero la que fuera posada de reyes durante cerca de trescientos años y testigo de acontecimientos históricos como el paso de Cristóbal Colón de vuelta de su segundo viaje al Nuevo Mundo o el fallecimiento de Felipe El Hermoso, estuvo a punto de morir de desgaste y degradación.

Pese a que el edificio civil del gótico tardío que firmaron Juan y Simón de Colonia vivió una restauración a principios del siglo XX del arquitecto Vicente Lampérez -que añadió, entre otros elementos, la escalera neogótica-, el inmueble que en su origen tenía 4 torres ya sufría un grave proceso de abandono en el momento en el que Caja de Burgos se hizo con él.                                    

Cuando el arquitecto Fernando Moreno Barberá toma las riendas de la remodelación que hoy conocemos, se topó con un edificio cuya planta baja había acogido once locales comerciales de diversa índole: despacho de pan, venta de vinos y licores, ferretería, zapatería, droguería, tejidos... Con tanto establecimiento, la distribución de espacios y las obras para adaptarlo habían modificado la rehabilitación de Lampérez, no digamos ya la del edificio original.

Una obra valiente

Con todo, Moreno Barberá afrontó una reforma que combinaba lo antiguo con lo moderno y que daba solución a los problemas más complicados del inmueble sin desmontar ni una sola de sus piedras. La restauración del edificio que a partir de ahora albergará la sede regional de Caixabank fue una obra «muy valiente», a juicio del profesor de Historia del Arte René Jesús Payo.

«La rehabilitación fue ejemplar. En su momento recibió las críticas de algunos sectores, pero hoy es evidente que el resultado es el correcto», añade Payo. «La restauración de Moreno Barberá fue muy rigurosa y valiente -continúa-. Hoy tenemos asumido que se cubran los patios, pero en ese momento no lo era tanto y el arquitecto lo hizo de una manera extraordinaria que no rompe con el diseño del edificio. Y también lo fue desde el punto de vista del mobiliario. Se hizo con un respeto notable a los elementos singulares».

El vicerrector de la UBU añade a todo esto el complejo proceso de la obra. Patio, claustros y arquerías fueron consolidados mediante una estructura mixta que permitió los trabajos de excavación sin tener que retirar y desmontar las piedras originales del siglo XV.

Quizá porque ya nos hemos acostumbrado a la imagen actual se nos olvida que no hace tanto conservaba unas paredes ennegrecidas, edificios parásitos se habían adueñado de sus fachadas y el patio era un lugar de juego no apto para la ropa de los domingos.

Programación con guiños

Pero ahora, 25 años después de su rehabilitación, el inmueble se erige orgulloso en el centro de la ciudad albergando, además de una sede financiera, un centro cultural con actividad permanente. Las obras en la definitiva Casa del Cordón -tras la de Simón de Colonia y Lampérez- han permitido a Caja de Burgos dar vida a exposiciones de arte, espectáculos de circo, teatro y conciertos en el patio, al margen de los espacios específicamente dedicados a la actividad cultural.

 De cara al último trimestre del año la programación de Cultural Cordón hará un guiño a las obras en el inmueble coincidiendo con el 25 aniversario de su rehabilitación. «Queremos que la cultura, como ya hemos hecho en otras ocasiones, esté presente durante el horario de mañana, llevando al patio el trabajo en directo de los artistas. Estamos pensando en algo relacionado los 5 sentidos... También vestiremos la fachada de la calle Santander con imágenes de la reforma y hemos colgado en la web el vídeo que se podía ver en la Noche Blanca sobre la rehabilitación», afirma Óscar Martínez, de la Obra Social de Caja de Burgos.