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De la mano de Theotokópoulos

I.L.H. / Burgos
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Goyo Rodríguez ilustra para Anaya 'La Perla del Greco', un cuento infantil sobre la última década del pintor que mejor retrató a Toledo

El artista elige imágenes sugerentes y surrealistas para expresarse.

Le ha puesto voz con sus dibujos a las Palabras de Federico García Lorca, El alcalde de Zalamea o El Cid de María Teresa León. A El soldadito sin plomo, Ada sin hache y muchos de los libros de texto de Infantil y Primaria de editoriales como Anaya, SM, Santillana, Oxford o Pearson. Goyo Rodríguez (Burgos, 1975) lleva cerca de una década trabajando como ilustrador en proyectos creativos que requieren de un lenguaje propio y a la vez universal, contando en imágenes lo que no dice el texto y aportando un guiño cómplice a cuentos, calendarios, libros, postales, obras de teatro o carteles.

De la mano de Anaya acaba de publicar La perla del Greco, un cuento infantil que firma Lucía González Piquín dirigido a niños y niñas de 8 a 12 años. El libro cuenta la historia de uno de los cuadros de Doménikos Theotokópoulos a través de los ojos de un niño que comparte con El Greco sus últimos diez años de vida (de 1604 a 1614). «Lo que hago es crear metáforas del texto, un tanto surrealistas, para sumergirme en el personaje histórico y en lo que representa», resume este burgalés que reside en Asturias.

En total son 30 ilustraciones de gran formato protagonizadas por Diego, un niño que se ha quedado huérfano y deambula por las calles en busca de alimento. Mientras pide limosna en la puerta de la catedral, un hombre le ofrece trabajo como sirviente. Pronto se dará cuenta de que su patrón es gran amigo del Greco, el pintor más ilustre de la ciudad, y al cabo de un tiempo comenzará a trabajar de aprendiz en su estudio. Diego se convertirá en amigo y consejero de su maestro, y ayudará al Greco a pintar un hermoso cuadro dedicado a su ciudad adoptiva, Toledo. Una perla iluminada y embellecida con los pinceles de este artista inmortal.

Basado en uno de los cuadros de El Greco, el cuento narra una historia ficticia con apuntes históricos y reseñas artísticas que sirven para acercan a los niños la figura del manierista en el 400 aniversario de su muerte.

Otros tonos para el pintor del color

Con dibujos sugerentes que se alejan de la ñoñería aunque incluyan cierta dosis onírica y mágica, Goyo Rodríguez pinta al niño sorteando sobre un caballo los adoquines de una ciudad sucia y llena de basura; atravesando las calles y casas del casco histórico o echando una mano al pintor de los colores intensos y las figuras estilizadas.

Para los tonos de sus dibujos, precisamente, ha tratado de huir de la paleta del de la escuela veneciana con el objetivo de retratar los años más tristes y melancólicos del artista. «En esta última etapa El Greco sufre varias tragedias vitales: la muerte de su mujer, pleitos, penurias económicas y desencuentros en su vejez. Por eso me he inclinado por unos tonos más neutros y grises, que tampoco son los que utilizo habitualmente», señala este artista que, por otro lado, reconoce que tratar de imitar al pintor del color tampoco hubiera sido lo más inteligente.

La perla del Greco (Anaya)ya se encuentra en las librerías. La tirada habitual de la editorial en estos casos suele ser de 60.000 ejemplares que lanza en varios años. La primera edición supera los 15.000.