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Expertos reflexionan acerca de 'Cultura, arte y diseño: industria, función y estética'

M.L. Martínez (ICAL)
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Cultural Cordón de Burgos acoge el inicio de la segunda jornada del I Foro de la Cultura 'Innovación para un cambio social'

Segunda jornada del 'I Foro de la Cultura. Innovación para un cambio social' con varias mesas redondas. - Foto: Ricardo Ordóñez (ICAL)

El director de Interiorismo de Ikea Ibérica, Lorenzo Meazza; el diseñador gráfico Manuel Estrada; el director de Relaciones Institucionales y Responsabilidad Social Corporativa de 3M España, Javier Cuesta; y el catedrático y director general de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, han reflexionado esta mañana en Cultural Cordón acerca de ‘Cultura, arte y diseño: industria, función y estética’.

La mesa de debate, moderada por el director de Diario de Burgos, Raúl Briongos, ha abierto la segunda jornada del I Foro de la Cultura ‘Innovación para un cambio social’, que cerrará mañana sus puertas tras tres intensos días de debate sobre la cultura y las artes, encuentros y diálogos.

Lorenzo Meazza ha defendido que la firma Ikea hace compatible “un diseño cuidado, esmerado, actualizado para unos productos económicos y una durabilidad relativa en el tiempo”. La comparecencia de Meazza ha versado acerca de diseño, cultura, sociedad y de cómo su papel -como responsable interiorismo de Ikea- “ha influenciado en la sociedad y cómo la sociedad ha influenciado en el desarrollo del diseño”.

“Están pasando muchas cosas y la manera de vivir de la gente también ha cambiado en los últimos años y ello nos ha condicionado mucho en pensar en manera distinta qué tipo de producto dar a la gente para que sea más feliz en casa”, ha manifestado. Cada año, ha desvelado, la compañía realiza un análisis preguntando a la gente en distintas áreas donde se ubica la tienda.

Por su parte, Manuel Estrada –quien ha realizado el logo del Museo de la Evolución Humana (MEH)- ha hablado de diseño y economía. Estrada ha relatado el papel del diseño en la sociedad que, a su juicio, es “más que una disciplina artística”. Según ha afirmado , se trata de “una herramienta de actividad económica industrial”.

“Tenemos un déficit y tenemos que entender que además de una disciplina creativa poblada por gente de intereses diversos pero generalmente por los profesionales, creo que hay una relación entre la falta de industria y la mala aplicación del diseño que en esta época de crisis se nota”, ha argumentado.

Así, ha manifestado que España es un país que “no ha hecho una apuesta larga por la innovación, investigación y diseño” y ha apostado por que el actual es “un buen momento para pensar que el diseño es uno de los secretos que las sociedades más industrializadas utilizan para mejorar su capacidad industrial”.

 

Mensaje de optimismo

El director general de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, ha trasladado a los asistentes un mensaje de optimismo y de calidad en este sentido. “España ha dado un salto hacia adelante y nuestra gran baza es nuestra materia prima, que es la cultura y es de lo mejor que tiene”, ha sostenido.

Y eso –ha dicho- “se va dotando cada vez de más valor añadido”. “El mundo del arte necesita también una comercialización, incorporarse al mundo de la industria y hay todo un campo a desarrollar”, ha indicado. “Y en el trabajo entre las instituciones, administraciones, empresas, creadores, industrias culturales y creativas es una baza fundamental para el futuro del país”, ha sentenciado.

Finalmente, Javier Cuesta ha relatado que “todas las empresas, como toda la sociedad, somos agentes de cambio social” y ha agregado que “no solo son las administraciones las que administran sino somos los propios ciudadanos, las empresas, las instituciones, la Universidad, ong’s las que tenemos que contribuir”.

Así, ha defendido que “a partir de ahí, está la función educativa, tanto hacia los empleados como hacia los grupos de interés con los que nos relacionamos”, y otra externa, ha agregado, “provocativa” porque “hay que ser conscientes de los cambios, tendencias y necesidades reales que tiene la sociedad en su evolución”.

“Las empresas tenemos que dar un paso adelante en el sentido de ofrecer productos y soluciones que de alguna forma respondan en la medida de lo posible en esa integración de las personas y que puedan utilizarlas independientemente del tipo de discapacidad que tengan”, ha apuntado. Sería una respuesta que va hacia un cambio social y que responde a esas inquietudes que existen hoy”, ha concluido.