El Arlanza se atempera tras anegar vías secundarias

J.D.M.
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El Arlanza, ayer a su paso por el puente de Escuderos - Foto: Patricia

Unos 25 centímetros de agua cubrieron de madrugada la carretera entre Escuderos y Torrepadre, que no fue cortada. Se calcula que el desbordamiento del río ha afectado a unas 300 hectáreas de cultivo

Los niveles de alarma en el Arlanza, a su paso por la provincia de Burgos, remitieron ayer después de una madrugada, la del viernes al sábado, en la que el desbordamiento del río causó estragos en algunas zonas, como en Escuderos, donde la carretera que une esta población con Torrepadre permaneció intransitable durante horas. La riada, además, calculan que ha podido afectar a unas 300 hectáreas de cultivo en la zona, después de años en barbecho.
Si el jueves fueron las localidades de la cuenca alta del Arlanza las que sufrieron las consecuencias de la subida del río, el viernes saltó la alerta en la cuenca media y baja, pero fue remitiendo a lo largo del sábado.
A primera hora, el Arlanza a su paso por Lerma ya había bajado hasta los 2,67 metros (2,36 a las 14 horas) tras superar los 3,44 el día anterior, cuando anegó el patio del colegio Pons Sorolla e inundó parte del ferial y la vega de Santa Cecilia. Ayer, la villa ducal volvía a la normalidad.
Mientras, en Peral de Arlanza, el río se mantenía estable en el primer parte del día (8.45 horas), con 3,63 metros y un caudal de 214,18 metros cúbicos por segundo, cuando la referencia de alarma es de 3,25 y 170 m3, respectivamente, pero fue bajando hacia el mediodía y apenas superaba los tres metros (3,06) y los 150 metros cúbicos de caudal al caer la tarde. En el puente de la localidad burgalesa se observaba cómo había bajado el nivel del río, aunque seguía fuera de su cauce natural y cubría unos columpios situados en la vega.
Más complicaciones hubo en las inmediaciones de Santa María del Campo, donde el Arlanza, a su paso por Escuderos, anegó cientos de hectáreas de cultivo (300 según Dositeo Martín, edil del municipio burgalés), perdiendo todo lo sembrado tras varios años en barbecho.
Además, en la madrugada del viernes al sábado, una capa de agua de «unos 25 centímetros», estima Martín, cubrió la carretera Burgos-Roa, impidiendo el paso hacia Torrepadre. El que fuera alcalde de Santa María del Campo durante 12 años lamenta que la vía no fuera cortada por su peligrosidad, pero afortunadamente no hubo que lamentar ningún accidente. A la mañana siguiente, los estragos de la riada eran evidentes en la carretera, cuyos bordes se desmoronaban de una pisada.
 

Castrovido. ¿Qué hubiera pasado si la presa de Castrovido estuviera terminada? Dositeo Martín cree que, «al 99%» se podrían haber evitado estas riadas, pero la obra sigue encadenando retrasos y no se espera que esté finalizada antes de esta primavera.