Marea blanquinegra en el Cantábrico

ROBERTO MENA / Santander
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Cientos de aficionados del Burgos CF inundan el centro de Santander desde por la mañana y disfrutan de la victoria en El Sardinero gracias al penalti despejado por José Antonio Caro y al golazo de Curro Sánchez

La afición blanquinegra inundó las calles del centro de Santander y abarrotó la grada visitante de El Sardinero. - Foto: Jesús J. Matías

El de ayer era un partido especial para los aficionados del Burgos CF. Tenían ganas de disfrutar del fútbol profesional en una localidad vecina como Santander, con la que la capital burgalesa siempre ha tenido una conexión especial. Desde por la mañana, la zona centro de Santander fue 'tomada' por cientos de burgaleses que querían pasar un buen rato durante la hora del vermú como paso previo al encuentro liguero entre Racing y Burgos CF. El Cantábrico acogió con gusto a la marea blanquinegra, que supo tomarse el evento como una fiesta futbolística.

La calle Peña Herbosa fue designada como el punto de encuentro para ambas aficiones, aunque siempre hubo mayoría castellana. La zona se pobló de grupos de amigos y familias, que lo único que querían era pasar un buen rato ataviados con banderas, bufandas, camisetas y demás distintivos blanquinegros.

Varios equipos de la Policía Nacional se situaron en los alrededores de la calle para que nada se saliera de la senda adecuada. El ambiente fue muy bueno durante las horas previas al partido y en ningún momento hubo tensión. 

La afición blanquinegra inundó las calles del centro de Santander y abarrotó la grada visitante de El Sardinero.La afición blanquinegra inundó las calles del centro de Santander y abarrotó la grada visitante de El Sardinero. - Foto: Jesús J. Matías

El encuentro había sido declarado de alto riesgo, por lo que las precauciones por parte de la fuerzas de seguridad del estado fueron muchas, pero todo transcurrió por el cauce adecuado durante toda la jornada dominical. 

Había ganas de fútbol y sobre todo de victoria. «Vamos a ver lo que pasa ahora en el campo. La guinda sería que el Burgos ganara», comentaba un aficionado burgalesista camino al estadio del Racing de Santander. El ambiente en El Sardinero fue excepcional, con alrededor de 2.000 blanquinegros y una asistencia de cerca de 14.000 personas.

La hinchada burgalesa se llevó dos grandes alegrías durante el partido. La primera al borde del descanso cuando Caro detuvo el penalti a Gassama y la segunda cuando Curro batió con un impecable zurdazo a Parera. 

(El reportaje completo, en la edición impresa de Diario de Burgos de hoy lunes o aquí)