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Multas de hasta 3.000 euros por no usar bien el contenedor

S.F.L.
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La Mancomunidad de Oña, la Bureba y los valles de Caderechas y Valdivielso aprueba una ordenanza con sanciones

La Mancomunidad instalará 96 puntos de casetas de madera como las de la imagen para ocultar los recipientes. - Foto: S.F.L.

Las constantes quejas de los tres encargados de la recogida de basura orgánica en la zona de Oña, la Bureba, Valle de Caderechas y el de Valdivielso por el mal uso que algunos vecinos hacen de los contenedores han hecho su efecto. La Mancomunidad Oburcaval ha aprobado una ordenanza que, entre otros aspectos, recoge los motivos a los que una utilización inadecuada de los depósitos estará penada con sanciones económicas, que irán desde los 750 euros (en caso de considerarse leves) hasta los 3.000 (por motivos muy graves).

Esta situación genera que en múltiples ocasiones los empleados tengan que perder parte de su tiempo en separar los restos e incluso hacerse con las bolsas de residuos del suelo porque los depósitos se llenan con artículos indebidos. Los trastos, maderas, juguetes, cartones y restos de poda que se encuentran a diario en todas las localidades en las que prestan el servicio deberían depositarse en las zonas fijadas para ello, a las que una vez al mes el Consorcio de Basuras se acerca para vaciar y mantener limpias.

El presidente de la institución, Arturo Pérez, asegura que estas malas acciones se dan puntualmente pero «más de lo que nos gustaría. Hay que respetar el medio ambiente y el trabajo de la gente. Hemos optado por que se pueda multar ya que parece que así la gente se da más a razones».

La normativa entra en vigor en los 13 ayuntamientos que componen la Mancomunidad, que dispone de aproximadamente 250 contenedores repartidos en 106 emplazamientos.

Asimismo, el organismo, encargado de la recogida de basura orgánica en 57 núcleos de población del territorio, proyecta adaptar las áreas en las que se ubican los contenedores con el fin de disminuir el impacto visual que provocan y facilitar el trabajo a los operarios. Para lograr los objetivos marcados el organismo invertirá 202.000 euros en mimetizar los depósitos dentro de casetas de madera y colocarlos sobre plataformas de hormigón.

No obstante, no se actuará en los 106 emplazamientos adaptados para tirar la basura orgánica sino en los que más expuestos se encuentran a la vista de la gente, situados en gran parte en los pueblos más pequeños. El proyecto recoge la idea de instalar 96 instalaciones cubriendo uno, dos, tres o cuatro contenedores -dependiendo de los que disponga cada localidad- y construir 52 bases elevadas de cemento.

Los empleados de la Mancomunidad reconocen que el hecho de acondicionar los espacios no solo beneficiará la estética sino que reconocen que a ellos les repercutirá positivamente en sus jornadas laborales. En los emplazamientos más poblados los depósitos se encuentran en zonas accesibles tanto para el camión de recogida como para los vecinos. Pero en los más despoblados ocupan áreas con vegetación y maleza que les impide arrastrarlos hasta el vehículo porque no ruedan. Las licitación de los trabajos saldrá próximamente publicada aunque Pérez aún desconoce en que momento comenzarán.

Oburcaval también se empeña en concienciar a la ciudadanía en conservar los espacios habilitados para depositar la basura en condiciones higiénicas, y para ello ha lanzado la campaña ‘Un paso más en beneficio de todos’. Pérez asegura que «todas las semanas recibimos fotografías de contenedores llenos de residuos que no deberían depositarse allí y con la idea de que la gente respete el entorno se han colocado carteles y pegatinas en los depósitos», aclara.