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El Club Antares arregla el muelle dañado por la riada

ARSENIO BESGA
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El Ayuntamiento de Miranda retiró del agua la estructura y los propios piragüistas se encargan ahora de la reparación. Las lluvias intermitentes y la falta de material están retrasando las labores

El Consistorio se encargó de retirar la parte del embarcadero golpeada por un árbol en las inundaciones de diciembre. - Foto: DB

Los deportistas del Club de Piragüismo Antares trabajan para reparar el embarcadero que dañaron las fuertes riadas vividas en Miranda durante el mes de diciembre de 2021. El agua arrastró un árbol y este impactó en uno de los bidones que hace flotar a la estructura de madera. La agrupación está empleando «fibra de vidrio» para reconstruir el cilindro agujereado, sin embargo, no han necesitado una gran inversión porque reutilizan «materiales de las piraguas». 

El Ayuntamiento tiene la propiedad del muelle situado en el Casco Viejo, junto a la Nacional 1. Pese a ello, el Club Antares siempre ha asumido «el mantenimiento», según reconocen los deportistas. Así pues, la administración municipal procedió a la retirada del embarcadero y, «en unas semanas», volverá a colocarlo en su lugar habitual.

Las tareas de reparación en principio no parecían demasiado complicadas. Desde el Club relatan que la estructura «pudo aguantar» dos meses sobre el agua delEbro porque cuenta con tres bidones y solo uno estaba «rajado» por culpa de las riadas. Sin embargo, durante el transcurso de las labores han encontrado dos escollos. 

En primer lugar, el muelle tiene unas dimensiones que imposibilitan guardarlo en la caseta que tiene el Club, por lo que duerme en la calle. Con ello, como en las últimas semanas ha llovido en varias ocasiones, se ha frenado el ritmo de trabajo.

Por otro lado, los deportistas deseaban sustituir la parte dañada para prevenir estos problemas en el futuro. A fin de conseguirlo iniciaron una búsqueda de «tapones redondos o puntiagudos». Los bidones actuales tienen una tapa plana que, ante el golpe de un objeto, corre el riesgo de agujerearse. En cambio, si se colocara una base semiesférica o terminada en ángulo, la propia superficie repelería cualquier elemento y no se dañaría nuevamente.

En cualquier caso, los piragüistas mirandeses están sorprendidos, pero no a causa de los problemas que sufrió la estructura, sino porque «demasiado tiempo ha durado». Según comentan, «se puso para el Campeonato de España y de aquello hace más de quince años».