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El nuevo juzgado de Familia se retrasa

F.L.D.
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Estaba previsto que comenzase a funcionar en julio, pero hace apenas unas semanas que se designó a la jueza de Primera Instancia 1 como titular

Jueces y abogados piden también otro equipo psicosocial. - Foto: Luis López Araico

Cuando el Ministerio de Justicia anunció la configuración del noveno Juzgado de Primera Instancia en la capital burgalesa, el noveno, entre los jueces no hubo dudas de que debía especializarse en asuntos de Familia. Antes de la crisis sanitaria el actual acumulaba cierto retraso que pudo capear con la ayuda de una sustituta, pero después de tres meses de parón, la marcha del magistrado titular a Granada y  el aluvión de pleitos terminó completamente colapsado. Urgía ponerlo en marcha y julio parecía el momento idóneo. Sin embargo, las cosas de palacio van despacio, más en la administración, y no será hasta septiembre cuando comience a asumir trabajo. 

Poner en funcionamiento una nueva unidad judicial lleva su tiempo. De hecho, no ha sido hasta hace bien poquito cuando el Consejo General del Poder Judicial autorizó el nombramiento de la jueza de Primera Instancia 1, que ya en su día estuvo al frente de la especialización en Familia, como nueva titular de este noveno órgano ubicado en Reyes Católicos. A lo largo de estas próximas semanas se completará la organización y, teniendo en cuenta que agosto es un mes inhábil, no comenzará a ingresar procedimientos hasta septiembre. 

Se desconoce, por el momento, cómo se va a repartir los asuntos con el otro juzgado especializado, el número siete, que cuenta con una magistrada de apoyo que ha sido clave para sacar adelante mucho trabajo acumulado. Es posible, porque así se hace en otras unidades que comparten jurisdicción, que se distribuyan los pares e impares según vayan ingresando. 

Cabe recordar que, a diferencia del otro juzgado especializado, éste solo resolverá procedimientos relacionados con separaciones, divorcios, guardia y custodia de menores o regímenes de pensión. Y es que otra de las razones por las que Instancia 7 se encontraba prácticamente colapsado es porque también asume procedimientos que tienen que ver con incapacidades. 

En su última memoria anual, la jueza decana, Blanca Subiñas, alertó de que Familia en Burgos terminó 2020 con un «nivel de pendencia muy alto y preocupante». Superaba ampliamente la horquilla de 908-1.088 pleitos como máximo marcada por el Consejo General del Poder Judicial. Aunque se produjo un ligero descenso en el número de procedimientos debido al confinamiento, alcanzó los 1.789.  

Magistrados, abogados e incluso forenses entienden que este nuevo juzgado tiene que venir acompañado de un nuevo equipo psicosocial, pues gran parte del trabajo acumulado o del retraso en la resolución de muchos procedimientos es la dilación de los peritos a la hora de realizar un informe. Y es que los profesionales encargados tienen que repartir sus funciones con otras jurisdicciones, como es el caso de la de Menores. También esperan que el Poder Judicial mantenga a la jueza de apoyo en Primera Instancia 7.