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Así era el Solar del Cid

I.L.H.
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Hasta mediados de diciembre continuarán los trabajos, que, de momento, han sacado a la luz una pintura mural en la pared y sitúa el patio en la parte trasera del inmueble de los siglos XIII o XIV. Este jueves, jornada de puertas abiertas

Así era el Solar del Cid - Foto: Jesús J. Matías

Tres campañas van a ser suficientes para conocer la evolución del urbanismo y el estudio de la vivienda de los siglos XIIIó XIVque se conserva en el denominado Solar del Cid. Los seis meses de excavación que concluirán a mediados de diciembre darán por terminado el estudio de esta zona de la ciudad junto al arco de San Martín. «El objetivo de investigar lo que escondía el solar y la evolución de la vivienda hallada se ha cumplido. A partir de ahora quedará decidir qué se quiere hacer con ello», sostiene la arqueóloga Fabiola Monzón, partidaria de hacer un rebaje del terreno retirando las escalinatas para que la excavación quede a la altura del transeúnte, aunque protegiéndolo de algún modo.

Pero eso será en 2020. De momento los cinco trabajadores y la arqueóloga continúan delimitando la vivienda de 180 m2  y siguen obteniendo nuevos hallazgos.

Uno de los más interesantes es el de una pintura mural encontrada en una de las paredes de la vivienda. Con un programa específico para arte rupestre los investigadores han conseguido visualizar de forma algo más nítida una cruz en tono rojo, dibujo que destacamos junto a estas líneas y que, en la excavación, señalan el concejal de Turismo, Leví Moreno, y la arqueóloga Monzón.

En esta tercera campaña se ha ampliado la zona a excavar por la esquina suroeste (a la derecha de las escaleras mirando de frente al monumento) con el propósito de conseguir más datos sobre los cimientos de lo que parecía un torreón y los límites de la vivienda: «Al final ha salido la roca, porque la casa estaba excavada sobre el terreno natural», detalla la arqueóloga. En la fachada, además,  aparecen piedras con agujeros, síntoma de que hubo saqueos para aprovechar los sillares en otras construcciones. En cuanto al torreón, descartan que lo fuera, y creen que se trata más bien «de un añadido o una ampliación de la vivienda que necesitó de otro muro».

De la casa también pueden aseverar que el patio con pozo estaba en la parte trasera y no en el centro como al principio pensaban. A ello ha contribuido la eliminación del muro que separaba 2 estancias y la limpieza de la zona. Además, el hallazgo de varias piedras con pilares distribuidas de una manera uniforme cada 1,80 metros permite delimitar su tejado. En cuanto al horno metalúrgico, que se ha seguido limpiando, ha requerido de unos puntales para sujetar la parte de la bóveda que se conserva.

De todos estos detalles, además de los silos, las yeserías y las miles de piezas halladas darán cuenta este jueves, 21, en las jornadas de puertas abiertas que prevén realizar.