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«Tenemos que ser realistas; éste y todos los aeropuertos pequeños necesitan ser ayudados para volar»

A.R. / Burgos
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María Jesús Lope, gerente del Consorcio del Aeropuerto - Foto: Luis López Araico

Cuatro años. Estudió Derecho en la UBUy un Máster de Gestión de Calidad de los servicios en el CEUde Madrid. En 2003 entró en Travelplan (Globalia), donde desarrolló proyectos como directivo en la central de Palma y en Miami. 
En febrero de 2010 regresó a su ciudad natal para asumir la gerencia del consorcio de Villafría. Es madre de una niña. 
 
a.r. | burgos
aramos@diariodeburgos.es 
 
Las últimas noticias vinculadas a Villafría han dado un impulso al aeropuerto que le van a permitir ‘estar a la altura’ de su tamaño. El acuerdo entre Burgos Travel y el operador MarSol junto al  resto de agencias, así como el traslado a Burgos de la empresa Aeronova con sus 8 aviones se van a traducir en una ampliación de las ofertas de vuelos, entre otras iniciativas, por lo que María Jesús Lope confía en que los datos de viajeros vayan in crescendo. Junto a ello, destaca la importancia de seguir trabajando conjuntamente con el Fórum y la Fundación Proyecta Burgos para aunar sinergias.  También alaba los resultados cosechados por el aeropuerto catalán del Prat, «que lleva 30 años sembrando y ahora está recogiendo los resultados». Por eso, hace un llamamiento a que Barajas se «refuerce» y resalta la importancia de seguir potenciando la ‘Marca España’ en el extranjero. 
  El pasado 24 febrero se cumplieron cuatro años desde que asumió la gerencia del Consorcio de Promoción del Aeropuerto. ¿Ha cumplido con las expectativas que se marcó entonces? 
Hemos ido paso a paso. Hay una premisa clara en este proyecto y es que las escaleras se suben de una en una y es lo que estamos intentando hacer. También externamente ha influido mucho la crisis que sufre España que, lógicamente, ha afectado al sector en general y al consorcio en particular. 
El contexto económico está perjudicando de manera especial a los aeropuertos pequeños.
Hay que tener en cuenta que cuando comenzó la política aeroportuaria, los escenarios y las ayudas eran otras. Por eso, estos últimos años remar resulta mucho más difícil. También hay que tener en cuenta que contamos con una infraestructura que tiene limitaciones vinculadas ala longitud de la pista y la Sierra de Atapuerca, aunque vengan aviones pequeños.  Y asimismo nos enfrentamos a la competencia que suponen aeropuertos como los de  Bilbao, León u Oviedo. 
La Junta de Castilla y León ha dejado caer que, en materia de ayudas, se ha cerrado el grifo. ¿Hasta qué punto cree que esto va a condicionar el futuro de Villafría?
Totalmente. Al final tenemos que ser realistas, y éste y todos los aeropuertos necesitan ser ayudados para volar. La infraestructura sí la mantiene AENA que, afortunadamente, ha dado un giro para tener cada vez más ingresos. Pero, insisto, volar cuesta dinero a los aeropuertos pequeños. De este modo, las rutas de Barcelona han sido colaboradas por la Junta de Castilla y León y, por tanto, cuando esta administración explique qué va a pasar, se sabrá de qué modo afecta a nuestra ruta principal.  
¿Entonces sin ningún tipo de ayuda esta ruta regular sería inviable?
Yo creo que sí. Sin ayudas es muy difícil volar. Como gerente, yo lo que hago es manejar un presupuesto. Las dotaciones económicas corresponden a los entes que conforman al consorcio y a los ejecutivos que lo componen.  
¿Hay esperanzas de que puedan sumarse nuevas rutas o recuperar, por ejemplo, la que hubo a París?
Esperanzas hay todas. Lo que tenemos que ver es cómo conviven las distintas rutas que impulsan el Gobierno regional y el consorcio. Lo que sí es cierto es que estas últimas cada día van tomando más protagonismo porque hay más cuota de pasajero en el cómputo total del pasaje. Lo que ha hecho el consorcio es abrir puertas a una necesidad que había. En este sentido, las operativas hechas por Goodfly han permitido consolidar un mercado. Por tanto, el consorcio va a dar continuidad a esa política y a complementarla con lo que vaya a hacer la Junta. Por eso, la decisión que adopten los responsables políticos regionales es estratégica, pero a día de hoy no lo sabemos. Los hechos objetivos son que la Junta colabora con la ruta a Barcelona, que a nosotros no nos parece la más idónea para cubrir las necesidades del mercado burgalés porque deja cojo el tráfico de negocios, pero que son los horarios y frecuencias que dan de sí con el dinero que puede aportar la Junta. 
¿Qué sería entonces lo idóneo?
Si tuviera que pedir la carta a los Reyes Magos, lo tendría clarísimo. El objetivo sería tener un avión  basado aquí que hiciera la ruta Barcelona con una frecuencia diaria y con un horario que diera lugar al tráfico de negocios y que, además, permitiera hacer otras rutas que iríamos viendo si podrían ser con carácter anual o estacional, en función de las ocupaciones. A este respecto, tengo que señalar que es el cuarto año que  el consorcio ha promovido vuelos a las islas y la idea se consolida, pese a la crisis.  
En octubre de 2012 y tras meses de polémicas con la Junta, que adeudaba las cuotas al Consorcio del Aeropuerto, el Gobierno regional desembolsó 450.000 euros por el periodo 2009-2011. ¿Están a día de hoy saldados los pagos correspondientes a 2012 y 2013?
Está todo zanjado. El Consorcio tiene un remanente de Tesorería gracias a las deudas que saldó ya la Junta. 
Los últimos datos de que disponemos han puesto de relieve una caída de más del 40 por ciento en el número de pasajeros con respecto a 2013.Pese a ello, ¿hay motivos para ser optimistas?
Hay que volver a hablar de la ruta Barcelona. Esto queda fuera de nuestra gestión pero está claro que es atribuible a factores económicos, de configuración de la ruta y de políticas de precio. Pero es un tema de Air Nostrum sobre el que nunca hemos tenido intervención.
Una de las mejores noticias vinculadas a Villafría trascendió hace escasamente unos días cuando este periódico anunció que la empresa valenciana de chárters Aeronova trasladaría a Villafría ocho aviones de su flota y a entre 10 y 12 empleados, algo que se materializará el próximo sábado día 8. ¿Ha costado mucho convencerles?
La misión del consorcio en estos tiempos ha sido sembrar e ir a buscar opciones y oportunidades. Muchas gestiones no han dado sus frutos y alguna sí, como ésta. Pero evidentemente queda mucho trabajo por hacer. Poder contar con Aeronova es una gran suerte porque como dijo en la presentación su director general,  Antonio Gimeno, viene como «anillo al dedo» a Villafría. Ni ellos son una súper compañía ni nosotros un súper aeropuerto;pero nos adaptamos mutuamente a un tamaño mediano-pequeño. Junto a ello, es muy gratificante que les hayan surgido oportunidades en el sector de automoción en el Norte de Europa y que hayan encajado las piezas del puzzle. 
 El aeropuerto burgalés ya cuenta con control de pasaportes. ¿Qué noticias hay respecto a la posibilidad de acoger vuelos fuera del espacio común Schengen?
En cuanto a la internacionalidad, se han producido las inspecciones oportunas y se han hecho las instalaciones propias de cabina y ahora queda la aprobación final a través de un decreto de Presidencia, que después debe publicarse en el BOE. Ojalá que podamos contar con el visto bueno para mayo. 
¿Que va a suponer el espacio Schengen?
Poder volar a sitios como Londres, Marruecos, Rusia o Turquía.   Es decir, que la gama de destinos de las operaciones especiales en los puentes que organizamos cada año se va a poder ampliar. Ylo mismo a nivel de carga, porque muchas de las rotaciones que va a hacer ahora Aeronova van entre países. Es decir, que se van a abrir las posibilidades tanto a pasaje como a carga. 
¿Tienen datos de cómo han ido en estos primeros días las ventas de los vuelos chárter?
Es muy pronto, pero creo que van a tener una gran acogida. Pienso que tenemos una suerte tremenda con este proyecto porque Burgos Travel y MarSol están unidos y eso aporta una estabilidad muy importante al sector. Las agencias creo que están muy contentas de poder comercializar producto desde Burgos e incluso abre puertas para poder volar con descuentos de residente. Junto a ello, hay que tener en cuenta que MarSol tiene 12 delegaciones en España, de ahí que se va a poder comercializar en ellas Burgos como destino.
En este sentido, ¿qué se ha hecho hasta ahora para vender ‘Burgos’ en otras ciudades?
Como decía al principio, vamos escalera por escalera. Primero hay que consolidar una operativa que tengamos fuerte y, hoy por hoy, el radio de difusión y de dimensión es local. Ojalá en el futuro tengamos más medios para poder tener una difusión fuera de la ciudad. Pero hasta ahora lo que hemos hecho es buscar sinergias con la Fundación Proyecta Burgos para hacer acciones como el año pasado en Palma y ahora con este nuevo proyecto, el de MarSol y Burgos Travel, poder abrirnos a Málaga, Alicante y las islas. Estoy convencida de que este año se va a incrementar mucho el pasaje receptivo, teniendo en cuenta que, hasta ahora, este hecho apenas ha tenido peso.  
¿Hay novedades en cuanto a la reclamación a Good Fly de los 45.000 euros que adeuda al Ayuntamiento, quien evitó que un centenar de pasajeros se quedaran tirados en Baleares por la imposibilidad de que la compañía hiciera frente al coste de dichos vuelos en la campaña de verano de 2013?
Éste tema nos da mucha pena porque, además, tiene dos partes. Por un lado, y dando al César lo que es del César, hay que reconocer a esta empresa burgalesa que abrió una puerta, adoptó una iniciativa, arriesgó y que su operativa funcionó muy bien durante tres años. Gracias a ello, han dejado un histórico que ha permitido que estas empresas den una continuidad. No es lo mismo empezar de cero que con una necesidad ya creada. Por otro lado, sin embargo, es una pena que su situación financiera hiciera que se torcieran las cosas y  hubiera este desgaste. Pero claro, como consecuencia de ello hay una deuda pendiente y el consorcio tiene la obligación de reclamarla. 
¿Qué le parece que el Ayuntamiento de Valladolid votara a favor de la desaparición de los otros tres aeropuertos de la región: Burgos, León y Salamanca?
Me parece que tiene un morro que se lo pisa porque ningún aeropuerto de la comunidad entra dentro de los considerados rentables. Es cierto que el de Valladolid tiene un poco más de capacidad de mercado porque tiene más habitantes, pero las ayudas que hay que poner aquí, en León y en Salamanca, hay que ponerlas también en Valladolid. De hecho, ellos se han resentido muchísimo más que nosotros en la pérdida de pasaje porque les han quitado Ryanair, que estaba ayudado o colaborado o como se quiera denominar. 
En todo caso, ¿hay capacidad para que la región tenga cuatro aeropuertos?
Ése es un discurso completamente obsoleto porque los aeropuertos están ahí y los ha creado y los mantiene AENA con sus beneficios. No son un castillo de arena, que les entierras... Otra cosa diferente es que hay que hacer actividad en ellos y que esa actividad hay que ayudarla. ¿Yqué instituciones o entidades deben hacerlo? En este momento, en los cuatro aeropuertos hay un compromiso autonómico y un compromiso local. El resto es querer abrir un debate que no tiene sentido y carece de lógica.
Se habla mucho de que los múltiples aeropuertos pequeños que hay en España son un ejemplo de que ‘el país ha vivido por encima de sus posibilidades’. ¿Comparte esta afirmación?
Sin duda alguna, es evidente  y a nadie se le escapa que España, a todos los niveles, ha vivido por encima de sus posibilidades.
¿Ha temido el cierre de las instalaciones de Villafría alguna vez? 
Absolutamente nunca lo he temido. Un país no se puede permitir hacer una red aeroportuaria y cerrarla;la infraestructura de Villafría ha costado 45 millones de euros. Creo que si AENAlogra mantener sus cuentas saneadas, no habrá cierres. Yhay que tener en cuenta que en este momento se está nutriendo de los ingresos y tasas que está recibiendo -muy fundamentalmente- de extranjeros. Yeso parece que va a más. Yo estoy encantada de que España sea una gran marca a nivel mundial y de que todo el mundo quiera venir a España. Yademás, el recorrido que queda a nivel turístico va a beneficiar al turismo de interior, de ahí que va a ser una ventaja tener una puerta aeroportuaria abierta. Ynosotros, naturalmente, nos vamos a beneficiar de esa sinergia. Nos quedan cosas por hacer para subirnos a ese barco; por eso decía antes que ese trabajo se hace poco a poco. Por ejemplo, trabajamos mucho en colaboración con el Fórum para que cuando vengan los congresistas puedan hacerlo en avión, aunque aún no hemos podido cerrar ninguna cotización por el coste que supone traer el avión de vacío de otro sitio. Ahora que lo vamos a tener aquí, podemos sumar actuaciones.   
¿Cree que se ha superado lo peor de la crisis, como defiende el Gobierno, también en lo que afecta al sector aeroportuario?
Creo que la crisis y el sector aeroportuario van paralelos. Sin embargo, las estimaciones macroeconómicas hablan de un crecimiento muy lento. Por tanto, nuestro objetivo ahora es conseguir completar gran parte de las 10.300 plazas puestas a la venta para vuelos a Alicante, Málaga, Palma de Mallorca, Menorca e Ibiza [de junio a septiembre];a París y Roma [en Semana Santa], así como paquetes turísticos a Disneyland París en junio y julio. Si el año pasado se llegó a los 4.000 pasajeros, quizá este año podamos aportar el doble. Ello supondría que el peso específico del consorcio en la promoción del aeropuerto también aumentaría. 
¿Qué fue de la empresa de mantenimiento de aviones que se iba a instalar en 2013?
Era un proyecto muy interesante pero que está un poco aparcado porque, para asumir el riesgo, el empresario exigía algún compromiso más fuerte por parte del fabricante. La idea era que para pintar aviones se nutriera tanto de los fabricantes como de compañías aéreas. 
¿No se da por cerrado definitivamente?
No, está en stand by. Hay que seguir tocando puertas.