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La perfecta línea de la confusión

C.M
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La circular permite llegar desde el entorno de la UBU o Fuentecillas al hospital o al G-3 en 15 o 2o minutos y viceversa, pero el hecho de contar con dos recorridos provoca despistes

El recorrido C-1 en el momento de atravesar al bulevar, en dirección a la Universidad. Una vez allí da la vuelta por el cementerio hasta el HUBU. - Foto: Jesús J. Matí­as

Los conductores de la línea circular ya no cuentan las veces que los usuarios de la nueva línea circular les preguntan a cuál de los dos autobuses, C-1 o C-2, se tienen que subir o los despistados que confunden la segunda con la 2, carretera de Arcos-HUBU-estación de tren, especialmente en la parada del hospital. Es su día a día en esta línea que funciona de forma diferente a los demás al tener dos recorridos distintos para llegar a los mismos destinos. La falta de divulgación o los minúsculos mapas que se han instalado en las paradas, algunas simples postes, no ayudan a pesar de la utilidad de la línea.

Y es que un usuario que viva en el entorno de la universidad o Fuentecillas puede llegar al hospital o al barrio del G-3 en 15 o 20 minutos si coge la línea C-1, Facultad de Humanidades-HUBU por el cementerio, lo que constituye una gran ventaja especialmente para los universitarios. Eso sí, debe saber en qué sentido coger el autobús. El recorrido parte cada media hora de la Facultad de Educación y discurre por el puente de la avenida de la Universidad desde donde entra a Fuentecillas por la calle Francisco de Enzinas para salir a Francisco Salinas y seguir por el cementerio hasta llegar al hospital y continuar la ruta circular por la avenida de Islas Canarias y seguir por la de Castilla y León y llegar al bulevar y llegar a la Facultad de Educación y vuelta a empezar. 

Es en el hospital donde se genera confusión, tanto para los que inician ahí su recorrido como para los que lo continúan. En el caso de los primeros se piensan que vuelve por el cementerio, un problema que los conductores subsanan al entrar apagando el cartel, mientras que en el caso de las personas que continúan el trayecto ven cómo el autobús discurre por Islas Canarias, se para en el Talamillo unos siete minutos y vuelve a entrar en el HUBU, al ser cabeza de línea y ello genera confusiones. Es lo que los conductores denomina 'parada de regulación' para mantener el horario de inicio de recorrido cada media hora. 

La línea C-2 hace el trayecto inverso. Empieza en la UBUpero se dirige por el bulevar hasta el hospital, regresa por el cementerio y vuelta a empezar cada media hora. En cada uno de los recorridos hay dos autobuses y dos conductores, que funcionan de lunes a viernes, dado que los fines de semana se recupera el recorrido de la 22 por el bulevar. «Son líneas muy complicada y no sabes qué autobús tienes que coger. Los nombres de C-1 y C-2 nos vuelve locos y a los conductores les aburrimos preguntándoles», aseguró Rosa, una viajeras.

Sin embargo, los usuarios están satisfechos en general, especialmente los que estudian o trabajan en la UBU o viven en Fuentecillas y el G-3. «Me viene muy bien y me evito el centro», indicó Ana. 

En los dos primeros meses de funcionamiento se han contabilizado 60.000 viajeros y la línea estará a prueba durante cinco.

susto en la línea 11. Un conductor de la línea 11 se desvaneció ayer cuando recogía viajeros en una parada de la avenida Reyes Católicos. Los servicios sanitarios le atendieron in situ y luego le trasladaron al HUBU. Otro chófer retomó minutos después el trayecto.