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Una violación al mes en un año negro para las mujeres

ANGÉLICA GONZÁLEZ
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El Ministerio del Interior cifra en 10 las agresiones sexuales con penetración que se han producido en la provincia. Los números de la asociación Adavas son el doble, lo que significa que aún existen muchos reparos a la hora de denunciar

Una violación al mes en un año negro para las mujeres - Foto: Christian Castrillo

Entre enero y septiembre de este año, el Ministerio del Interior ha registrado en la provincia de Burgos 10 agresiones sexuales con penetración, es decir, violaciones. Este dato supone -estadísticamente- algo más de una al mes, una cifra que significa un crecimiento del 233% con respecto al mismo periodo el año anterior,  un porcentaje altísimo que debe ser tomado en cuenta en el contexto de la anomalía provocada en 2020 por la pandemia y el confinamiento. Pero si se compara el número con el de 2019 también el crecimiento ha sido abultado ya que en aquel año, y siempre entre los primeros diez meses, las violaciones fueron 4, es un 150% menos que ahora.

Estas diez violaciones se engloban dentro del epígrafe de delitos contra la libertad e indemnidad sexual que han sido en Burgos, siempre según la misma fuente ministerial, 58 hasta septiembre, una cifra algo superior a la de 2020 -fueron 44- pero idéntica a la de 2019. Entre estos delitos se encuentran el abuso sexual, el acoso sexual, el exhibicionismo, la prostitución y la corrupción de menores.

Por su parte, la Asociación de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica (Adavas) recibió en el mismo tiempo -entre enero y septiembre- a  20 mujeres que refirieron haber sido víctimas de una agresión sexual con penetración. En cinco de los casos eran menores de edad y cuatro están ya en el juzgado. El número supone el doble de quienes formalizaron la denuncia ante la fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, lo que para la coordinadora de este colectivo, Almudena Román, significa que siguen siendo escasas las violaciones que se ponen en conocimiento de las autoridades. Adavas ofrece también la tipología de los victimarios: en 15 de los casos fueron amigos o conocidos de la mujer, lo que echa por tierra, según explica, el mito de que las violaciones se producen en un entorno aislado y por parte de desconocidos.

(Más información en la edición en papel de hoy de Diario de Burgos)