Mir inscribe su nombre en la historia de MotoGP

Agencias
-

Morbidelli vence en Cheste pero el español logra, con una estrategia conservadora y terminando séptimo, proclamarse campeón en la categoría reina

Mir inscribe su nombre en la historia de MotoGP - Foto: ALBERT GEA

GALERÍA

Mir inscribe su nombre en la historia de MotoGP

El italiano Franco Morbidelli (Yamaha YZR M 1) se adjudicó la victoria en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana de MotoGP en el circuito Ricardo Tormo de Cheste, en el que, con la séptima posición, se proclamó matemáticamente campeón del mundo el español Joan Mir (Suzuki GSX RR).

El australiano Jack Miller (Ducati Desmosedici GP20) y el también español Pol Espargaró (KTM RC 16) ocuparon las siguientes posiciones del podio; Joan Mir fue séptimo en la línea de meta. 

Mir, con 23 años y campeón mundial de Moto3 en 2017, ha hecho frente con madurez a la presión como líder de la general y ha conseguido el máximo galardón del motociclismo en su quinto año en el Mundial. Seis temporadas tardaron tanto Valentino Rossi como Marc Márquez en ser campeones de la categoría reina.

Todo ello en un campeonato marcado por la pandemia de coronavirus y, por supuesto, por la ausencia del campeón defensor, Márquez, al que una inoportuna lesión de húmero le ha impedido luchar por su noveno título y séptimo de MotoGP (2013, 2014, 2016, 2017, 2018 y 2019).

Franco Morbidelli (Yamaha YZR M 1) no falló en la salida, que comandó hasta el final de recta y tampoco los dos pilotos de Suzuki, Alex Rins y Joan Mir, que lograron recuperar varias posiciones en ese instante tan crítico de la carrera.

Al completarse el primer giro, Morbidelli pasó como líder perseguido por el australiano Jack Miller (Ducati Desmosedici GP20) y el español Pol Espargaró (KTM RC 16), que superó al japonés Takaaki Nakagami (Honda RC 213 V) que había acabado por delante de él en la clasificación oficial de entrenamientos.

Joan Mir optó por una estrategia un tanto conservadora al inicio, de segunda mitad de la carrera, al optar por el neumático delantero duro en el eje delantero de su Suzuki GSX RR, lo que le obligaba a tomarse con cierta calma las primeras vueltas para calentar hasta su temperatura adecuada los neumáticos, aunque algunos de sus rivales se ponían más fácil al cometer errores, como el del francés Fabio Quartararo (Yamaha YZR M 1), que se tuvo que ir recto al entrar colado en la curva dos y regresó a la pista en una retrasada decimosexta plaza, que condenaba su rendimiento a la remontada.

El francés Johann Zarco (Ducati Desmosedici GP19) pronto dejó el camino expedito a sus rivales al irse por los suelos en la curva uno del trazado, la curva de Jorge Martínez Aspar cuando rodaba en el grupo perseguidor de Morbidelli, Miller y Pol Espargaró.

El intento de remontada de Fabio Quartararo, quizás por los nervios de verse tan atrás, le llevó a cometer un segundo error en la curva seis durante la novena vuelta que acabó dejando el camino medio despejado a Joan Mir camino de su primer título mundial de MotoGP, con su propio compañero de equipo Alex Rins como su único rival matemático en esos instante, tres posiciones por delante.

Morbidelli se consolidó en la primera plaza y sus más inmediatos perseguidores fueron Jack Miller, que en el tramo final atacó al italiano, y Pol Espargaró, a casi un segundo, con otro cuarteto algo más atrás formado por Nakagami, Rins, Miguel Oliveira (KTM RC 16) y Brad Binder (KTM RC 16) y ya más atrás, a casi dos segundos, el grupo encabezado por Joan Mir que era octavo.

A menos de ocho vueltas para el final la carrera perdió a otro de sus protagonistas, el japonés Takaaki Nakagami, que intentó superar a Pol Espargaró en la curva de la recta de meta y acabó por los suelos, lo que regaló una posición por detrás a Joan Mir, cada vez más campeón del mundo y Miller cada vez más cerca de Morbidelli.

Las últimas vueltas fueron un mano a mano entre Morbidelli y Miller, con Pol Espargaró aguantando la tercera posición de los ataques de Alex Rins, mientras que Joan Mir se mantuvo sólido en la séptima posición, que le daba su primer título mundial de MotoGP.

Alex Rins acabó en la cuarta posición, con lo que no pudo retrasar hasta Portugal el título de su compañero de equipo, con Aleix Espargaró (Aprilia RS-GP), noveno, por delante de Maverick Viñales (Yamaha YZR M 1), Alex Márquez (Repsol Honda RC 213 V), decimosexto y Tito Rabat (Ducati Desmosedici GP19), tras él.