"La alta interinidad no va en detrimento de la calidad"

B.G.R.
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José Antonio Antón, profesor de instituto y nuevo director provincial de Educación, analiza el presente y el futuro de la enseñanza en Burgos y provincia

"La alta interinidad no va en detrimento de la calidad" - Foto: Alberto Rodrigo

Hasta hace unos días daba clase de Biología en el instituto Cardenal López de Mendoza. Aprobó las oposiciones de Secundaria y consiguió plaza en 2009, aunque antes ejerció durante un año como profesor interino en Villadiego. Ha compaginado su labor docente con la política, donde ha sido concejal de Festejos, aunque recuerda que también llevaba otras áreas como Juventud o Participación Ciudadana. En una entrevista a este periódico en octubre no ocultó su anhelo de llegar a ser director provincial de Educación en sustitución de Juan Carlos Rodríguez Santillana. Y así ha sido.
¿Deseo cumplido?
Sí, bueno. En política está claro que tenemos que estar a disposición de nuestro partido. Y dije que me haría mucha ilusión ocupar este cargo, que no es fácil, pero la educación, por vocación, siempre me ha llenado en la vida. Estar ahora en la gestión de la provincia me motiva de manera positiva a trabajar y a tratar de solucionar los problemas.
¿Ese deseo responde más a una cuestión de vocación o de ambición política?
De vocación, de ningún modo ambición política. A ver, no digo que en política siempre tiendes a ir a cargos con más responsabilidad o relevancia, pero en este momento es un puesto vocacional.
Se postuló pronto y se sabía que su antecesor se jubilaba en agosto, con el curso a punto de comenzar. ¿Por qué cree que la Junta ha tardado tanto en nombrarle?
La verdad es que no lo sé. Puedo comprender que la situación política era diferente a la de otros años. En este caso, no había una mayoría absoluta y ha habido que hacer un pacto de Gobierno con Ciudadanos y eso lo ha retrasado todo.
¿Cree que había más aspirantes?
Lo desconozco también. Es un cargo para el que no es fácil encontrar aspirantes porque tiene mucha exigencia, trabajo y responsabilidad, además de que está muy expuesto debido a que la educación es un servicio esencial y, junto a la sanidad, son cuestiones que resultan complicadas a veces de resolver.
¿Cómo se ve la enseñanza desde un despacho?
Pues de manera diferente. Creo que ahora lo que me toca es comprender muchas de las decisiones que se toman desde aquí, sobre todo porque lo principal es que lo que la gente va a pedir o reclamar siempre es más de lo se puede dar. Es complicado porque no podemos llegar al cien por cien de las cosas. Creo que, a pesar de todo esto, la cobertura educativa es magnífica, ha ido mejorando en los últimos años y podemos presumir en la región y en Burgos de tener un nivel importante.
¿Pero alguien que ha tenido esa trayectoria como profesor, qué es lo primero que cambiaría del sistema si estuviera en su mano?
Yo lo haría más práctico y creativo. Impartir todas las asignaturas en algunos cursos es a veces complicado porque la presión de los programas es importante. Sin embargo, en niveles inferiores hay que crear espacios en los que los niños puedan ser creativos y desplegar todas sus capacidades. También es necesario apoyar mucho a los equipos directivos de los centros porque en ocasiones es difícil que los profesores quieran comprometerse ni en jefaturas de estudios ni en cargos directivos.
¿Y cambiar el modelo de acceso del profesorado, ese llamado MIR educativo?
No tengo opinión sobre eso. Creo que las oposiciones ahora son también muy exigentes. Estoy convencido de que los que entran a la función docente son los mejores.
Empezó el curso sin director provincial y a finales de septiembre faltaban aún por llegar 16 docentes en seis centros. ¿No deberían comenzar las clases con todas las plantillas  completas?
Hay que pensar que en los procesos de adjudicación de las plazas de interinidad hay que garantizar unos derechos; tiene que haber un periodo de reclamaciones, de aceptación de la plaza, de presentación y baremación de méritos... garantizar que todos vayan en las mismas condiciones. Esto no es fácil y a veces genera un retraso, precisamente, por esas garantías de los aspirantes.
Está muy bien mantener esas garantías, pero el perjudicado es el alumno que empieza el curso sin uno de sus profesores...
Sí, ciertamente es algo que tendremos que ver y mejorar. Sí que tengo la sensación, y hablo desde el otro lado, de que este año no ha sido algo especialmente tardío, al menos en el centro en el que yo estaba, y que otros cursos ha sido peor.
La situación se da de manera más pronunciada en FP porque faltan profesionales para cubrir determinadas especialidades, algo que se sabe de antemano porque las listas están vacías. ¿No se puede hacer nada al respecto?
Si hay unos determinados ámbitos en los que escasean profesionales, tendremos que ir buscando a los que puedan ser asimilables a esa formación. Pero, ciertamente, esto pasará siempre y si faltan profesionales las listas no se cubrirán de manera tan diligente como querríamos. Es algo que tendremos que ir viendo.
La tasa de interinidad se sitúa en Burgos en el 25%, muy lejos del 8% al que se comprometió la Junta, abundan las medias jornadas... ¿Es posible desarrollar un proyecto educativo con tanta movilidad?
Movilidad ha existido siempre y eso no indica que sea peor la educación, ni mucho menos. Los interinos que se incorporan tienen un proceso de baremación exigente, compiten con otros profesionales... Hay un verdadero proceso de selección y una cuestión que me gustaría dejar clara es que suelen ser más jóvenes y eso aporta un rejuvenecimiento de la plantilla. No estoy para nada de acuerdo en que una alta tasa de interinidad vaya en un detrimento de la enseñanza.
Los sindicatos proponen que se incentiven las plazas de difícil cobertura de la provincia con una estabilidad laboral de dos cursos.
Podría ser una solución, pero yo creo que hay plazas que son menos demandadas porque están más lejos de los núcleos importantes de población y eso va a existir siempre.
¿Qué le dice que 50 profesores hayan iniciado la baja durante el primer mes de curso escolar?
Cuando un médico concede una baja tendrá sus motivos.
Dijo en su presentación que una de sus prioridades era el medio rural. ¿Es partidario de mantener las escuelas con menos de 4 alumnos?
Sí, no sé si con menos de cuatro, pero tenemos que hacer un esfuerzo por mantener las escuelas rurales. Lógicamente, todo tiene un límite y si dejan de estar abiertas es porque no hay alumnos y eso es consecuencia de la despoblación. La educación es un servicio esencial y mantener los colegios será un punto a favor para que las familias se puedan establecer en el medio rural.
La Federación de Asociaciones de Padres ha denunciado cobros extra de fotocopias o mantenimiento de las TIC en los centros públicos. ¿No son gastos corrientes?
Los centros públicos tienen autonomía de gestión y financiera y reciben fondos para gastos de funcionamiento. Por tanto, en estas partidas están incluidos esos gastos. Desconozco más cuestiones.
Debate escuela pública y concertada. Esta última reclama más financiación, mientras otras voces hablan en sentido contrario.
Yo he estado en las dos y creo que son dos modelos excelentes de educación. En Burgos la concertada es muy importante porque tiene el 40% del alumnado. La red pública y la concertada tienen que estar integradas, coordinadas y trabajar en conjunto. Por otra parte, son modelos con algunas diferencias pero la formación fundamental es la misma, que es la que marca la ley. Lo mejor en este caso es el equilibrio. Yo estoy a favor de apoyar la enseñanza concertada sin descuidar la pública porque ambas son necesarias.
Otra de las prioridades a las que se refirió fue la educación inclusiva, ¿pero al cien cerrando los centros especiales?
Hay que caminar hacia la educación inclusiva en los centros habituales. Debe irse poco a poco, adaptando los colegios y buscando a los mejores profesionales que puedan hacer progresar a esos niños. Pero lógicamente en estas dos líneas.
Es decir, con el modelo actual.
Claro, sí, sí.
¿Es partidario de una EBAU única?
Por supuesto, única a nivel nacional, pero estamos hablando de cosas que a mí no me competen.
¿Qué necesidades educativas tiene la provincia de Burgos?
Potenciaría mucho más la FP. Ya ha subido mucho el número de alumnos pero creo que permite a muchos jóvenes prepararse y acceder a un buen puesto de trabajo. Burgos es una ciudad industrial y precisa de estos profesionales. También generar vocaciones científicas e impulsar el acceso a la enseñanza de adultos.
Cuando habla de Formación Profesional, incluirá también la Básica.
Sí claro, todas; la básica, la media y la superior. Es una opinión particular, pero estos últimos han cambiado un poco la concepción de lo que es la Formación Profesional.
¿Las instalaciones educativas son adecuadas?
Pienso que están bastante bien. Asumo el compromiso de pasarme por todos los centros de la capital y la provincia. Me parece importante conocer cuáles son sus deficiencias.
¿Peleará para que el nuevo colegio de Villímar tenga cocina propia?
Hay una línea de la Consejería en ese sentido. La prioridad es la seguridad alimentaria y si los técnicos dicen que es una forma de garantizarla, me parece buen argumento.
¿Ha hablado con su antecesor?
Sí, sí. Es amigo y he hablado con él. Hay que agradecerle todo lo que ha hecho y su esfuerzo.

¿Le ha dado algún consejo?
Sobre todo, el trabajo y que hable mucho con la gente.  
¿Y qué le han dicho sus compañeros de grupo municipal?
Que me van a echar de menos. La vida municipal ha sido muy dura, sobre todo los últimos años en la situación de minoría que hemos estado. Eso me ha dado tablas para aguantar el estrés o las críticas.
Aquí también le van a llegar problemas...
Aquí veo que hay un equipo muy comprometido, preparado y vocacional, que conoce los temas en profundidad. Los recursos son limitados y necesariamente hay cosas a las que habrá que decir que no.
Pero el responsable de la Dirección Provincial siempre tendrá que pedir más para Burgos...
Por supuesto, yo miraré para arriba.
Me encargo de la enseñanza en Burgos y a Valladolid tendré que ir a reclamar lo que es nuestro.