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La maldición del colista en Anduva

Ó.C.
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El Mirandés sufrió una nueva derrota ante un farolillo rojo en Anduva, a pesar de la mala racha en la que llegaba el Alcorcón. La temporada pasada ocurrió lo mismo ante el Albacete, que se impuso por 0-2

El Alcorcón venció en Anduva a pesar de que los rojillos se adelantaron en el marcador. - Foto: LaLiga

El Mirandés puede ganar a cualquiera, pero la derrota rojilla también cabe dentro de las quinielas de cualquier partido de los jabatos. Da igual el rival. El técnico mirandesista, Lolo Escobar, lo dejó claro en la previa ante el Alcorcón, un partido en el que la sombra de la relajación siempre estuvo presente, después de la gran imagen transmitida ante Las Palmas. 

Los madrileños llegaban como colistas, con cuatro partidos y cuatro derrotas en el inicio de la competición. Sin embargo, de Anduva se llevaron los tres puntos en un encuentro en el que los jabatos nunca se sintieron cómodos, algo habitual ante muchos equipos de la parte baja de la tabla cuando rinden visita en el municipal.

Con el 1-3 final en el marcador ante los alfareros se escribió un nuevo capítulo de la maldición de los colistas en Anduva, porque el curso pasado el Mirandés sufrió una derrota muy similar ante el Albacete. Con José Alberto en el banquillo de local, los manchegos aterrizaron en el feudo rojillo últimos en la tabla. Solo sumaban once puntos en 18 jornadas y no sabían lo que era vencer lejos del Carlos Belmonte.

Los rojillos llegaban con el play off a un punto, tras la victoria de la jornada anterior ante el Fuenlabrada en el Fernando Torres, pero cuando el balón se puso en juego, el Mirandés tampoco estuvo cómodo y el resultado final fue de 0-2 . En la segunda vuelta, a pesar de que los albaceteños también estaban en el farolillo rojo, lograron imponerse de nuevo.

Durante el curso pasado, equipos de la parte baja como el Logroñés y el Castellón también sacaron un punto en Anduva, en encuentros en los que la maquinaria funcionó peor que frente a los bloques de la parte más holgada de la tabla, ante los que el conjunto rojillo tradicionalmente ha logrado mejores resultados en su feudo.

En el curso en el que el Mirandés regresó a Segunda con Iraola en el banquillo, también hubo choques en los que los jabatos no lograron la victoria, frente a equipos con un menor bagaje de puntos. 

Aquel curso Racing de Santander finalizó último la Liga  con 33 puntos, a 18 de la salvación. Sin embargo, los cántabros vencieron por 4 a 0 a los rojillos, antes de que el equipo empezara a mejorar y a escalar en la tabla. En Anduva, los rojillos empataron a cero, a pesar de venir de ganar al Girona y al Huesca. Fue en el inicio de la segunda vuelta, cuando el Mirandés estaba a un punto del play off y el Racing era penúltimo.