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Luis Miguel de Dios

TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Bocas

17/05/2022

El refranero castellano es muy sabio. Y cuanto ya parece antiguo, recobra actualidad, sigue dando lecciones de vida. Mi padre, un labrador sin estudios pero muy inteligente, recogió más de mil entre los que circulaban por mi pueblo y alrededores. Recuerdo uno de los últimos: «Gato en despensa, administrador que administra y boticario que enjuaga algo traga». Suelo sacarlo a colación cuando se habla de corruptelas, dineros que desaparecen, y otras lindezas. Es un ejemplo concreto de los aciertos-intuiciones de los refranes, asertos y dichos populares. Otro que no pierde vigencia es el consabido de «en boca cerrada no entran moscas». Convendría recordárselo a muchos porque cada vez se producen más declaraciones ilógicas y polémicas. Veamos algunas:
El presidente de Iberdrola, el salmantino Ignacio Sánchez Galán, se permitió soltar en público una «perla»: «Solamente los tontos que siguen con la tarifa regulada pagan ese precio». Como quiera que somos millones los que estamos en ese gremio, pues somos millones los tontos que vemos como una ofensa, y gorda, las palabras de un señor que ganó la friolera de 13,2 millones de euros en 2021. (Me imagino que en 2022 subirá algo, al menos lo del IPC; mientras haya tontos que apoquinen). ¿Se pudo ahorrar el exabrupto? Sí, pero entonces no demostraría ni el poder ni la sabiduría que atesora.
El reelegido senador autonómico por Castilla y León Javier Maroto (PP) va a representar a esta tierra convencido de que tiene ocho provincias o así. Ya son al menos dos las veces en que se ha comido una. Y lo ha dicho en público, sin cortarse un pelo. No sé cómo se dirá en Vitoria, pero aquí continuamos pensando que «en boca cerrada…». También lo dicen en Sotosalbos. Usted lo habrá oído.
El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa nos ha deleitado recientemente con uno de esos análisis políticos que te dejan un tanto ojiplático. Ha dicho que, en las próximas elecciones brasileñas, prefiere que gane Bolsonaro a Lula. Tiene todo el derecho a decirlo y, si pudiera, a votar a su predilecto, pero, hombre, Bolsonaro no es precisamente el mejor ejemplo de demócrata liberal, como usted se define.