scorecardresearch

El UBU San Pablo consigue la cesión de Kevin Lodos

ÁLVAR ORTEGA
-

El pivote leonés llega cedido por el Ademar para suplir al lesionado Andrés Alonso, que dice adiós a lo que resta de curso por una rotura en el menisco

Kevin Lodos, con la camiseta del UBU San Pablo, en el polideportivo El Plantío. - Foto: @BalonmanoBurgos

El UBU San Pablo se ha visto obligado de nuevo a acudir al mercado a causa de la lesión de gravedad del pivote Andrés Alonso, que se perderá lo que resta de temporada debido a la rotura del menisco de su pierna derecha. Y teniendo en cuenta que no quedan más de seis partidos oficiales en la División de Honor Plata, el club se ha dado prisa y ha conseguido la cesión de Kevin Lodos, jugador procedente del equipo filial del Ademar León, que milita en la Primera Nacional, una categoría inferior a la del club cidiano.

El acuerdo entre el joven jugador de todavía 19 años y la entidad ya es oficial. Además, el nuevo pivote cidiano ha estado formando parte de los entrenamientos del UBU San Pablo en los últimos días para demostrar su nivel al entrenador, Nacho González, y al resto del cuerpo técnico, que han quedado satisfechos y apuestan por su figura para, a partir de ahora, repartir los minutos en una posición muy necesitada.

La aportación de Kevin Lodos será inmediata e incluso podría estar disponible en el siguiente compromiso del UBU San Pablo, que recibe a un rival directo, el Trops Málaga, el domingo a partir de las 12.00 horas.

Su perfil es el de un pivote muy móvil, con capacidad para encontrar huecos en la defensa rival y que, además, aporta a nivel defensivo. Esta última faceta será clave para hacer olvidar el gran nivel que ofrecía Alonso frente a los atacantes rivales. Esta baja, sumada a la que se produjo a mitad de temporada con la salida de Julián Rasero, otro especialista defensivo, hacen que el sistema cidiano en campo propio haya cambiado radicalmente.

Lesionado en abril. En los dos últimos partidos Diego Vera ha estado acumulando una carga de minutos excesiva que, con la llegada del canterano leonés, a partir de ahora será más liviana. Fue en el encuentro de hace tres semanas, disputado en El Plantío ante el Fertiberia Puerto Sagunto, cuando Andrés Alonso sufrió unos dolores que le impidieron estar en pista más de unos segundos. Una rotura que pudo haber sido fruto del esfuerzo realizado una semana antes, ante el Barcelona B, en un histórico encuentro sin tregua en el que se vivieron 93 goles.

Posteriormente, el pivote vallisoletano viajó a Ibiza en la última jornada aunque no pudo jugar a pesar de que se le practicó una infiltración. Ya entonces el jugador conocía su lesión en el menisco, y a pesar de que en un inicio intentó forzar para acabar la temporada y entonces operarse, los dolores no le permitieron apostar por esa opción. Pasará por el quirófano el día 4 de mayo para intentar que el plazo de recuperación no se solape con el inicio de la siguiente temporada.