scorecardresearch

Nace la nueva marca 'Lechazo Asado de Aranda de Duero'

ICAL
-

La Asociación Empresarial de Hostelería de la capital ribereña y su comarca (Asohar) crea esta distinción que recoge cómo debe ser la materia prima, la forma de elaboración y su presentación al comensal

La distinción recoge cómo debe ser la materia prima, la forma de elaboración y su presentación al comensal. - Foto: DB

La Asociación Empresarial de Hostelería de Aranda de Duero y la Ribera (Asohar) ha creado su propia marca que reconoce el 'Lechazo Asado de Aranda de Duero'. Una distinción que recoge cómo debe ser la materia prima, la forma de elaboración y su presentación al comensal.

En cuanto a la materia prima, la marca comprende los lechazos de las razas churra, ojalada o castellana, nacidos y criados en las provincias de Burgos, Segovia, Palencia Soria o Valladolid, que cuenten con algún tipo de certificación de calidad de producto. En el asado se utilizarán 'cuartos' de lechazo de peso medio fresco entre 1,2 y 1,3 kilos -sacrificado un máximo de seis días antes del consumo-, agua y sal.

El asado se realizará en horno de tipo tradicional, con bóveda de ladrillo y arcilla refractarios y barro, y solera de ladrillo. Se utilizará leña de encina o roble (con ocho meses de secado mínimo) que permanecerán en el mismo espacio que el lechazo sin contacto directo entre ambos.

Los 'cuartos' se meterán en el horno en 'tarteras' tradicionales de barro o 'Plato de asado al estilo Aranda': circular, con alrededor de cinco centímetros de alto y un máximo de treinta centímetros de diámetro. El 'cuarto' de lechazo asado será presentado entero y trinchado ante el comensal en una 'tartera' tradicional.  

Cada establecimiento adherido a la asociación deberá presentar un distintivo en la fachada como inscrito en la marca 'Lechazo Asado de Aranda de Duero' y usará el nombre y logotipo de la misma en materiales como tarteras, menús, folletos y elementos similares. Las inscripciones a la marca serán renovadas automáticamente cada tres años, previa comprobación de que no han variado las circunstancias que han dado lugar a dicha inscripción.