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La UBU crea una red de campus para estudiar derechos humanos

B.G.R.
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Forman parte de ella 20 universidades de 14 países que aglutinan a más de un millón de alumnos. Se crearán títulos propios y se potenciará el intercambio de estudiantes

El rector y el presidente del Consejo (cuarto por la izquierda) junto a varios consejeros, entre ellos Juan Vicente Herrera (d.). - Foto: Jesús J. Matí­as

La estrecha relación que mantiene la Facultad de Derecho con distintas universidades latinoamericanas no es nueva y acumula experiencia en el tiempo. Sin embargo, el centro académico de la UBU ha querido dar un paso más en esa colaboración con la creación de una red internacional que se dedicará al estudio y la puesta en valor de los derechos humanos. Bajo el nombre de Francisco de Vitoria, en honor al jurista burgalés, el proyecto se materializará en este último trimestre del año con la firma convenios con una veintena de instituciones académicas de 14 países.

La importancia de esta red radica no solamente el objeto de estudio, sino también en el número de campus implicados y el hecho de que entre ellos se encuentren los más prestigiosos de Hispanoamérica por su antigüedad (creados desde 1538), calidad de enseñanza y número de alumnos. A modo de ejemplo, el decano de Derecho, Santiago Bello, subraya que la cifra de estudiantes que aglutinan todas las universidades implicadas supera el millón, con casos como el de una mexicana con más de 274.000.

La iniciativa quiere llegar a ese volumen de alumnado a través de la formación específica en derechos humanos, porque «es la clave para cambiar y mantener la sociedad en un futuro», como una materia trasversal que abarca todo los campos de conocimiento. Por ello, sus promotores prestarán especial atención a este colectivo potenciando los programas de intercambio Erasmus que existen con Latinoamérica pero que hoy en día no son suficientemente conocidos.

Otra de las líneas de trabajo será la de poner en marcha títulos propios, que en el caso de la UBU pasa por ofertar un máster en Derechos Humanos y Desarrollo Sostenible, además de un programa de Doctorado. A ello se sumarán la celebración de congresos específicos en la materia, seminarios y elaboración de publicaciones, así como trabajos de investigación conjuntos que permitan la transferencia de conocimiento a la sociedad.

Más allá de esa promoción, defensa y estudio, la iniciativa quiere llevar a la práctica sus objetivos con la creación de una unidad de litigación estratégica, que, según Bello, ha llamado la atención del Consejo General de la Abogacía Española. Su cometido pasaría por defender ante tribunales internacionales a colectivos y minorías que hayan sufrido la vulneración de sus derechos y que no disponen de medios económicos para hacerlo.

El proyecto ya ha recibido el respaldo de la Junta de Facultad, contando con la implicación de 26 profesores, y del Rectorado. Ahora la intención es presentarlo públicamente en un congreso mundial que está previsto que se celebre en Burgos en mayo y del que ya tiene conocimiento el Ayuntamiento, con la esperanza de lograr que involucre. En este punto, Bello pone de relieve que dicho encuentro atraería a ponentes de «máximo nivel», tales como presidentes de gobierno y representantes de organizaciones internacionales como la Unesco o Naciones Unidas.

La llamada Red Hispanoamericana de Derechos Humanos no cuenta con un presupuesto como tal, sino que la idea pasa por que sus actividades se autofinancien a través de esos estudios propios que pueda crear o de la atracción de proyectos de investigación, para lo que se aprovecharán también los las líneas de ayuda que está generando la UE con estos países.

El ámbito de actuación no solo se circunscribirá a España y Latinoamérica, sino que también se pretende que tenga un repercusión mundial. En este sentido, el decano hace referencia a la situación que se ha vivido y que se vive en la actualidad en Afganistán, donde «se han vuelto a poner sobre encima de la mesa los derechos humanos que se han violado salvajemente y que supone un retroceso a la Edad Media». Casos en los que la red tratará de «alzar la voz, movilizar conciencias y voluntades políticas porque no podemos permitirnos mirar hacia otro lado».

El origen de la red partió del convenio que mantiene la UBU con la Universidad Católica de Colombia y a través de cual cada año, salvo los de pandemia, llegan a Burgos medio centenar de estudiantes de dicho país para realizar un curso sobre derechos humanos. Su interés por esta cuestión es muy elevado, al igual que el de otras instituciones hispanoamericanas. «En España su importancia había decrecido, pero se la vuelto a poner de manifiesto con las restricciones de la covid», explica Bello, quien considera que el proyecto supone la «internacionalización de Hispanoamérica hacia Europa a través de la UBU». La propuesta de la Facultad de Derecho llamó la atención no solo del citado campus sino de otros españoles, de Chile, República Dominicana, Colombia, México, Argentina, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Venezuela...