Reto histórico para la Vuelta a Burgos

J.C. MORENO
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La ronda provincial se debate entre la suspensión o la oportunidad de contar con una de las mejores participaciones de su historia

El pelotón pasa por Coruña del Conde camino de Clunia. - Foto: Alberto Rodrigo

En las próximas 24 horas se decidirá el futuro de la Vuelta a Burgos. La Diputación debe optar por suspenderla a causa de la pandemia y de su coste económico o seguir adelante y organizar una prueba que tendría una de las mejores participaciones de la historia. Su situación en el calendario  (28 de julio-1 de agosto) la convierte en la primera carrera por etapas de la temporada y una cita especial para preparar el Tour de Francia, primera gran prueba por etapas que comenzará a finales de agosto. 
La mejor demostración del interés que ha generado la Vuelta a Burgos es la nómina de equipos que ya han confirmado su asistencia y la lista de espera de otros, que también quieren correrla. Es una situación desconocida para la organización, que otros años sufría para poder atraer a los mejores equipos del Mundo y ahora tiene que decidir si los acepta. Ahora mismo 12 de los 20 equipos World Tour son fijos y otros tres esperan entrar en la lista final, algo impensable hace un año.
Y no solo se trata de los equipos. La lógica dice que la lista de estrellas será enorme. Los corredores han perdido la mitad de la temporada (no se corre desde marzo) y las grandes estrellas del pelotón necesitan preparar el Tour.
Ahora mismo resulta imposible adelantar los líderes que correrían en Burgos, aunque algunos ya lo han anunciado. Está el caso, por ejemplo, de Mikel Landa. Su equipo, el Bahrain, no estaba en la lista de inscritos, pero el interés del vasco, dicho por él mismo, es empezar a correr en Burgos, una prueba que ya ha ganado y que considera ideal para iniciar la preparación del Tour de Francia. También Pedersen, campeón del Mundo de 2019, ha anunciado que quiere correr en Burgos.
A partir de ahí, y cuando se conozca la decisión de la Diputación, comenzarán a salir nombres de equipos como Movistar o Ineos. Del primero lo normal es que corredores como Alejandro Valverde, Enric Mas, o Marc Soler estén en la salida.
En cuanto al Ineos, el mejor equipo del mundo, su lista de estrellas es muy larga, con Froome, Thomas, Bernal o Richard Carapaz. Los tres primeros correrán el Tour y lo lógico es que aprovechen las pruebas previas a la carrera francesa para su preparación.
Y lo mismo se puede decir del resto de equipos World Tour, como el Mitchelton (Adam y Simon Yates), Bora (Schachman y Majka), UAE (Aru y Pogacar), NTT (Carlos Barbero), FDJ (Pinot), Astana (Miguel Ángel López, Fuglsang y los Izaguirre), Quick Step (Alaphilippe) o Arkea (Nairo Quintana).

Banco de pruebas. La lista de estrellas podría ser interminable. Pero el interés de la Vuelta iría mucho más allá. Se convertiría en el banco de pruebas del resto de carreras que llegarían a continuación. El interés en que se celebre la Vuelta en el mundo del ciclismo es enorme. Prueba de ello es que Unipublic, organizadora de la Vuelta a España, se ha puesto a disposición de los organizadores de la ronda burgalesa para prestar todo el apoyo necesario. El reto sería enorme, organizar la primera carrera y poner en práctica todos los protocolos sanitarios necesarios para el ciclismo. Y todo ello repercutiría, por supuesto, en la difusión mundial de la primera carrera del calendario internacional tras la pandemia.