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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Rectificar para unir

03/03/2022

La rectificación del presidente del Gobierno sobre el envío de forma bilateral de armas ofensivas a Ucrania, además de ser el cuarto donante al mecanismo de paz de la Unión Europea que tiene previsto enviar ese armamento al ejército ucraniano puede analizarse desde distintos puntos de vista. Uno evidente, que Pedro Sánchez acierta cuando rectifica, que en este caso ha sido, en menos de veinticuatro horas y en sede parlamentaria, para seguir la estela de la mayor parte de los países europeos y singularmente de los de gobierno socialdemócrata.  

En segundo lugar, que Sánchez está a la altura de las circunstancias en el análisis de las causas y las consecuencias de la guerra desatada por Rusia y de la respuesta que merece el autócrata ruso Vladimir Putin, a la hora de proponer las medidas reactivas a nivel nacional de acuerdo con los partidos centrales en la gobernabilidad de España, con el apoyo leal del PP y de las comunidades autónomas. Y en tercer lugar, que las discrepancias entre los socios del gobierno de coalición -que desde determinadas terminales mediáticas y los partidos conservadores señalaban como el freno a unas medidas más decididas en línea con la UE- han resultado ser una nueva crisis de efectos controlados: se ha producido la condena inequívoca de la agresión de Putin, y por encima de la beatífica petición de que se ponga el máximo esfuerzo en lograr una solución diplomática, en Unidas Podemos son conscientes de que dos no acuerdan si uno no quiere, y esa es la responsabilidad rusa. De su discurso se puede poner el acento en su tradicional posición antiatlantista  o hacerlo en la declaración de su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, que ha dicho que ya habrá tiempo de hablar de la OTAN, de la autonomía estratégica de la Unión Europea o del gasto de armamento, porque lo importante ahora es lograr que las tropas rusas se retiren de Ucrania.  Por las declaraciones cruzadas y contrapuestas de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y de la ministra de Igualdad, Ione Belarra, se está más ante un problema interno de Unidas Podemos y menos del Ejecutivo en su conjunto.  

Como en todas las guerras las variables económicas son determinantes y las consecuencias en nuestro país van a hacerse patentes. Ese será el momento en el que se pondrán de relieve si la unidad manifestada con el Gobierno se mantiene. Pedro Sánchez ha propuesto un pacto de rentas que disminuya tanto la presión sobre los salarios como la limitación de los beneficios, como respuesta a una inflación desbocada que se tratará de limitar mediante la actuación sobre el precio de la energía y otro tipo de medidas a adoptar en la conferencia de presidentes del próximo 13. Y en esta situación cobran mayor importancia las propuestas de Sánchez a sus socios europeos para desligar el precio del gas del de la energía eléctrica y la propuesta de incluir a Rusia en la lista de paraísos fiscales.   

La unanimidad de todos los partidos sobre la necesidad de prestar la mayor ayuda a los refugiados procedentes de Ucrania y a sus ciudadanos que viven en nuestro país no oculta que es preciso una reformulación de la política de refugio y asilo, que no discrimine a sus peticionarios en función de su procedencia, porque muchos de los que están en lista de espera también han huido de guerras y muchos otros esperan detrás de una valla.