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Ignacio Camarero

Dibujos de Ciudad

Ignacio Camarero


Matar con saña…

13/08/2022

Diez millones de personas fueron víctimas de los crímenes del régimen nacional socialista. Es una estimación. El número preciso nunca se ha podido determinar. El máximo responsable, Adolf Hitler, nunca fue encontrado. No se sabe bien si murió en la guerra, desapareció después, o se suicidó. Lo que sí que se conoce es la fecha de la muerte de Hermann Goering, uno de sus segundos. El propio Führer lo nombró una semana después de la invasión soviética. El fallecimiento de Goering está documentado porque fue detenido, juzgado, y condenado. El ministro de Hitler murió en una celda de la prisión militar de Nuremberg. Se suicidó con veneno apenas dos horas antes de lo que tenía que haber sido su ejecución. Previamente se había sentado en el banquillo con otros veintitrés acusados. Frente a los cuatro fiscales de los cuatro estados que presentaban cargos contra ellos. Crímenes de guerra. Contra la humanidad. Contra la Paz. Delitos de saqueo. Traslado a Alemania de obras de arte extranjeras. Desaparición de opositores políticos. Goering fue imputado por la tortura, los malos tratos a prisioneros de guerra, el asesinato, y la esclavitud de civiles, de cinco millones setecientos mil personas. Pero fue escuchado. Incluso ha transcendido la pericia dialéctica que mantuvo durante sus declaraciones. El jurado escuchó a doscientos cuarenta testigos directos. También de la defensa. Leyó cerca de trescientas mil declaraciones, en doscientas dieciséis sesiones, durante un año. Las vistas fueron públicas. Cuatrocientas personas cada día. Hubo trescientas veinticinco acreditaciones de periodistas de veintitrés países.

Les cuento esto porque Joe Biden ha matado este mes a Abdullah Ahmed Abdullah. Segundo de Al Qaeda. Sin detención previa. Sin tribunal. Sin condena. Del mismo modo a como Barack Obama, mató a Osama Bin Laden en dos mil once. Dos años después de recibir el Nobel de la Paz. Es cierto que también de manera muy parecida a como la organización yihadista eliminó a los tres mil caídos del once de septiembre. Al modo en el que el nacional socialismo aniquiló a casi seis millones de judíos. Muy semejante. Sí. Exterminios sin riesgo para el que da la orden. ¿Matar con saña, señor Biden? Es asesinar…