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Espacio de ocio y cultura junto a la muralla de Castrojeriz

I.P.
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El proyecto de mejora y adecentamiento, con base en la idea que ganó el concurso de diseño, creará zonas de paseos y actividades, 'oasis' de vegetación, gradas, mobiliario urbano e iluminación. Las obras han salido a licitación

Los conocidos como los ‘cubos’ de la muralla se limpiarán de vegetación y tendrán una visibilidad oculta durante décadas. - Foto: DB

Castrojeriz integrará la antigua muralla y todo su entorno en el entramado urbano de la villa. Además, el Ayuntamiento pretende sacar el máximo partido a esa zona, una vez que el año pasado se abrió y urbanizó la calle de Las Escuelas, posibilitando el acceso a una zona que durante décadas ha estado oculta y dar así mayor visibilidad a los conocidos como los cubos. 

De hecho, son muchos los vecinos de la villa que ahora se sorprenden de ver esa zona y que se muestran encantados del proyecto que el Consistorio tiene previsto desarrollar entre el espacio que queda entre la muralla propiamente dicha y el nuevo vial, el paseo conocido como Conde de Camarasa.

Para diseñar el ajardinamiento y el potencial del entorno, el Ayuntamiento convocó un concurso de ideas. El estudio del arquitecto Leonardo I. González Ferreras, en la capital burgalesa, resultó el ganador y con base en el mismo ha realizado el proyecto, cuya ejecución ha salido ya a licitación por un importe a la baja de 125.204 euros y un plazo de ejecución de tres meses.  

A primeros del próximo mes de enero se conocerá la empresa que llevará a cabo estos trabajos de mejora y adecentamiento del entorno de la muralla y calle Las Escuelas y que se quiere convertir en un espacio estancial, de ocio y cultura al aire libre aprovechando la singularidad del terreno. 

La urbanización del vial de las Escuelas, que se encuentra detrás del palacio de los Condes de Camarasa, en dirección este-oeste, ha condicionado las cotas finales de ese espacio, por lo que la intervención ha dado lugar a 'jugar' con la creatividad y ha previsto la manera de sacar el mayor rendimiento al lugar para pasear, como zona estancial y ofrecer la posibilidad de celebrar diversos actos.

La presencia de la muralla marca las propuestas a desarrollar, que como premisa principal tiene como objetivo no el de competir, sino el de integrar «de forma respetuosa, contenida y neutra todo ese entorno en el conjunto histórico», como se explica en la propuesta ganadora. Además, se centra también en aspectos prácticos de accesibilidad  y uso, además de plantear la iluminación de la zona para sacar la mayor potencialidad posible. De ahí que la actuación plantee como un espacio unitario y homogéneo, pero de amplias perspectivas que favorece su conexión con el resto de espacio  público libre y los viales perimetrales. 

Así, se contemplan varios accesos en escalinatas integradas en las pendientes naturales del terreno -creando una especie de anfiteatro- y diversas zonas arboladas como  'oasis' estanciales, éstos situados en los extremos de la propia zona central de actuación en la conexión con el nuevo vial, y un vacío sobrio y sin vegetación encajando con el 'duro' paisaje castellano. Se introduce, además, algunos elemento de mobiliario urbano de madera como neutralizadores que definen los bordes de los variados usos y permitirán actividades 'informales' y lúdicas. En cuanto a la iluminación será directa para el normal discurrir de paseo por la zona o estar. Se prevé la instalación de 2 columnas de luz situadas en las inmediaciones de los espacios de escalinatas.

El proyecto busca potenciar el entorno sin imponer usos concretos, aunque sí primando el destino peatonal; pero tal y como lo explica la alcaldesa de Castrojeriz, Beatriz Francés, el espacio libre y los graderíos posibilitarían la celebración de diversos espectáculos. 

Las actuaciones a realizar necesitan de varias fases, comenzando por el movimiento de tierras para configurar el plano central y la pavimentación de este espacio, la ejecución de los taludes naturales mencionados en los extremos oeste y este, las plantaciones de arbolado y la instalación del mobiliario. La alcaldesa destaca la propia limpieza de la vegetación incrustada a la largo de toda la base de la muralla y los cubos y no descarta que sea necesaria la reparación de alguna piedra en la misma, aunque su estado es en general, bueno.      

De origen romano. La muralla medieval de la villa no es la original, sino que está construida sobre la muralla romana  que contaba con  varias puertas como las de San Miguel, Santa Eulalia, Puerta del Monte y Puerta Sardina, actualmente desaparecidas.

En el año 1755, el terremoto de Lisboa se dejó sentir en la villa, provocando graves destrozos en el castillo y las murallas de las que hoy apenas quedan en pie algunos tramos restaurados que le otorgan a la villa su encanto y singularidad. 

Por ello destaca la actuación municipal que el año pasado permitió abrir y urbanizar la calle de Las Escuelas, recuperando una trama urbana desaparecida y posibilitando la puesta en valor de ese histórico entorno.