Jesús Quijano

UN MINUTO MIO

Jesús Quijano

Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid


Un extraño Día de la Mujer

13/03/2023

Desde hace ya unos cuantos años la celebración del Día de la Mujer cada 8 de marzo ha venido siendo una manifestación creciente de conciencia a favor de la causa de la igualdad. Por un lado, la sensibilización social respecto a lo que supone el papel de la mujer en todos los ámbitos ha ido en aumento de forma considerable, especialmente cuando se observa la permanencia de desigualdad de trato y la discriminación profesional y salarial; por otro lado, la reacción frente al odioso fenómeno de la violencia de género, tan desgraciadamente frecuente, ha impulsado también la reivindicación colectiva. Todo ello ha venido siendo estímulo principal de las numerosas movilizaciones, algunas con cifras verdaderamente espectaculares, que se han producido por doquier, sumando a las demandas generales otras causas particulares de cada lugar, (sucesos, nombres, situaciones), que alientan el compromiso.
Con diferencias relativamente menores, la expresión de las demandas y los objetivos fue adquiriendo un notable sentido unitario, sin duda porque los problemas eran compartidos en lo sustancial por grupos políticos diversos y por asociaciones y colectivos de muy distinta naturaleza. Por supuesto que había matices y disparidad en determinados aspectos, tanto de programa, como de estrategia, lo que no impedía convenir un cierto denominador común reivindicativo ampliamente compartido.
Pero lo de este año ha sido distinto. Poco a poco se han ido configurando dos formas principales de entender la cuestión del género, con manifestaciones evidentes de la contraposición. No bastaría simplificar diciendo que hay un feminismo más reciente y más radical, y un feminismo más clásico y más templado, lo que sería comprensible y asumible. El problema es que hay asuntos de especial incidencia y calado (así, la protección de la libertad sexual y el tratamiento de los delitos que la menoscaban; el acceso a la condición de trans; algunos aspectos de la interrupción del embarazo, etc.) que se han convertido en santo y seña de la división en el movimiento feminista, además de en la sociedad. Y esto es lo preocupante, que la causa de la igualdad pueda fracturarse justamente en el ámbito social en que es reclamada con más motivo.