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Belén Marticorena

Sobreviviendo en la Jungla

Belén Marticorena


De farolas, iluminación y aparcamiento

01/04/2022

Y no sigo con la lista porque no me cabe en el titular, pero no les quepa duda que esto es solo un aperitivo. Y es que por más promesas y reuniones que se hayan celebrado a lo largo de los años, estas cuestiones no rulan en el centro de la ciudad.

El aparcamiento y facilitar a los ciudadanos su acceso al centro era y es, tras las peatonalizaciones, una prioridad y una obligación para poder competir con otras zonas y formatos comerciales donde este servicio es gratuito. La solución de nuestras administraciones, siempre con tanta visión y tan generosas con los pequeños, no es solo no hacer nada, sino que además tampoco colaboran con quien busca soluciones. Son los comerciantes quienes, desde hace décadas, intentan con sus propios medios dar este servicio a sus clientes y quienes buscan fórmulas urgentes, que sabemos funcionan en otras provincias. Habrá que insistir, como con los bonos al consumo, hasta que haya alguien con visión de la realidad y de las necesidades.

En cuanto al tema iluminación, la verdad es que como está el precio de la luz, parece osado que hoy yo venga a decir que las horas de encendido y apagado de nuestras farolas deben reprogramarse, y ello porque nuestras calles en horario comercial a diario, permanecen durante largos periodos en una total oscuridad. Esta es una petición tan antigua como la fibra óptica, y no se piden más horas de luz, sino un horario realmente acomodado a la necesidad de ver por nuestras calles. Iluminación que no olvidemos, proporciona seguridad al ciudadano y nos invita a disfrutar de la ciudad, evitando caídas y posteriores reclamaciones al Ayuntamiento, porque lo que ahorramos en esos quince minutos de oscuridad, lo perdemos en los juzgados con las indemnizaciones.

Y lo último, es esta actitud que ha poseído a nuestra administración local, no permitiendo la decoración de nuestras calles y sus farolas, cuando al menos, desde el comercio, lo que se intentaba era embellecer y mejorar la zona. Eso sí, con unos presupuestos muy reducidos, que nos impiden hacer lo que realmente nos gustaría. Mientras, comprobamos cómo según a quien, sí se le permite colocar elementos más que cuestionables y que distan mucho de mejorar nada.