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El Arzobispado actuará de urgencia en la iglesia de Crespos

A.C. / Crespos
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Tras la alerta de los vecinos ante el agua que manaba de un capitel en diciembre y el movimiento de la portada ya ha pedido presupuesto a firmas especializadas en restauración

La portada de la iglesia cada vez se desplaza más hacia adelante, lo que causa grietas y movimiento de sillares. - Foto: A.C.

Varios días después de que cesasen las lluvias y la nieve, a mediados de diciembre un capitel de la portada románica de la iglesia de Crespos rezumaba agua sin cesar y permanecía completamente empapado. Este hecho y las cada vez mayores grietas de la portada y el avance del desplazamiento de sus sillares hacia adelante dispararon las alarmas entre los vecinos que alertaron a la Sección de Patrimonio del Servicio Territorial de Cultura de la Junta y al Arzobispado. La reacción fue inmediata y el pasado día 12, el delegado Diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez de Quevedo, y un técnico, visitaron el templo. Esta semana, lo han hecho responsables de la empresa Rehabilitaciones Aibur para redactar un presupuesto de las primeras labores de urgencia que tratarán de frenar la humedad que afecta a la portada.

Álvarez de Quevedo admite que «da la sensación de que se está moviendo algo la portada» y una primera hipótesis le lleva a pensar en las humedades como el motivo del desplazamiento. El agua que manaba del capitel parece proceder del entorno de la espadaña -donde se ubica el campanario-. Por ello, la primera medida de urgencia que se va a tomar va a ser la de poner un babero de plomo en la parte superior de la portada para evitar que el agua entre en ella y conducirla al exterior. También se limpiará el mortero bastardo y se sustituirá por mortero de cal.

La previsión es que estas primeras obras se ejecuten en febrero y sean costeadas por la parroquia, el Ayuntamiento del Valle de Manzanedo y la Asociación de Amigos de Crespos, que como explica su portavoz, Hipólito Delgado, cuenta con un fondo de dinero de la iglesia, gracias a la gratificación que concede Turismo por su apertura en Semana Santa y verano, así como de los donativos que dejan los visitantes que se acercan a esta bella localidad de cuento.

Ayudas en 2023. Álvarez de Quevedo avanza que en la primera fase se pondrán testigos en las grietas de la portada para medir su evolución. Mientras, los trabajos de restauración de mayor coste tendrán que esperar, al menos, hasta 2023, fecha de la próxima convocatoria de ayudas del convenio de las goteras, que financian la Diputación Provincial y el Arzobispado. Entretanto, también se vigilará si las medidas para frenar las humedades en la portada dan resultado.

Las obras definitivas para dar una solución global a la que se considera la parroquia más antigua de la Diócesis de Burgos se centrarán en el cosido con resina de epoxi de las grietas y el saneo mediante drenajes de las humedades del ábside, al norte del templo. Asimismo, se trasladará al interior la lápida de la inscripción ubicada en la portada, donde dice 'El 5 de las calendas de mayo Pascasio plantó el huerto en la era de 1181', que equivale al año 1143 de nuestro calendario y atestigua que el templo ya estaba en pie en esa fecha. Según el Diccionario Románico, en inscripciones de la iglesia soriana de Nolay o el monasterio leonés de Carrizo también se alude a la plantación de árboles o jardines.

Si es posible, a Hipólito Delgado, quien se muestra muy satisfecho de la rápida respuesta del Arzobispado, le gustaría colocar una réplica de la inscripción en el exterior. Los vecinos también acudieron a la Junta de Castilla y León, que les remitió al Arzobispado, puesto que la Administración regional solo se ocupa de los monumentos declarados Bien de Interés Cultural (BIC).   

ARCHIVADO EN: Burgos, Restauración