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Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Negociaciones patéticas

17/01/2022

A Pedro Sánchez parece que le va la vida en la reforma laboral, pone tanto empeño en su aprobación como el que ha puesto en los Presupuestos Generales del Estado, aunque en este último caso se comprende porque es la Ley de la que depende que pueda cumplir su programa de gobierno.

Sacar adelante esa reforma, mínima a pesar de las declaraciones entusiastas del gobierno, se ha convertido en una prioridad para Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. Para el presidente, porque ya que no puede presumir de que ha derogado la ley que prometió derogar, la de Rajoy y Báñez, necesita presumir al menos de su capacidad de negociación con los sindicatos y la CEOE. Ni una palabra sobre su capacidad de negociación con el PP. En cuanto a la ministra de Trabajo, la reforma significaría un éxito cuando empezaba a declinar su imagen después de que su gran baza, la derogación, ha quedado en retoque; y la famosa plataforma con la que aspiraba a lo más alto se encuentra prácticamente inactiva. No se sabe si por falta de ganas o porque Yolanda está decepcionada porque no se produce el entusiasmo y ola de adhesiones que pretendía.

Sánchez y Díaz han tocado a rebato para conseguir como sea los apoyos parlamentarios para aprobar esa reforma. Con varias preocupaciones en la cabeza: Garamendi ha dicho que no apoyará la ley si se cambia una sola coma del texto acordado, y ERC, Bildu y Podemos creen que la reforma es insuficiente y tampoco la quieren votar.

Sánchez ha encargado a Yolanda Díaz que la negocie, encargo envenenado porque en Podemos tanto Belarra como Montero ven la oportunidad de demostrarle a la vicepresidenta que en Podemos no gusta la distancia que marca con el partido. Menos aún en plena polémica Garzón, al que Belarra y Montero tienen tan poca simpatía como a Yolanda.

Yolanda Díaz cenó con Aragonés el miércoles en Madrid, encuentro que intentó que fuera discreto. Sin éxito, al presidente de la Generalitat le interesaba que se conociera la reunión en la que reiteró a Díaz que lo quiere es que se convoque la famosa mesa de negociación. Encima Montero y el nuevo ministro de Universidades han reactivado esta semana la posición habitual de Podemos sobre el referéndum de autodeterminación y reforma constitucional. Falta a Díaz negociar con Bildu y CDC, que tampoco son entusiastas de la reforma.

Si la vicepresidenta no consigue los votos necesarios, su imagen de hábil política quedará maltrecha… lo que afectará a un Sánchez al que le interesa apuntarse un éxito parlamentario; pero que, por otra parte, respiraría mejor si su futura rival en la izquierda, Yolanda Díaz, no logra un triunfo que relanzaría su figura.

El espectáculo es políticamente apasionante, pero éticamente patético: cuesta aceptar que un gobierno se empeñe en la búsqueda a lazo del voto de partidos antiespañoles y anticonstitucionales, a cambio de concederles, una vez más, lo que quieran.