Cartas desde 44 leguas

Fernando González Urbaneja


Europa

19/01/2021

A Kissinger le atribuyen la frase de que cuando quería hablar con Europa no sabía el teléfono; a él le gustaba la negociación bilateral (y secreta) con grandes potencias, con China o la URSS; el complejo y enredado mapa europeo le desconcertaba: demasiados gobiernos, demasiados interlocutores y controles, demasiadas explicaciones… por eso no daba un real por el futuro del proyecto europeo. La mayoría de los economistas norteamericanos de finales del siglo pasado tampoco daban un duro por el futuro del euro y el gobernador del banco de Inglaterra, Melvin King dice ahora que lo de Europa tiene poco futuro, que carece de suficiente lógica interna, de pegamento.

 

Para facilitar esa tesis Inglaterra se fue del club por razones de política interna; los cuatro de Visegrado (parte de Europa del este) no se van porque no les interesa pero complican lo que pueden; la política italiana sigue tan inestable y coyuntural como siempre; los gobiernos del norte, los llamados austeros, tampoco son ejemplo de estabilidad, Francia vive una decadencia crónica; Merkel acaba su largo liderazgo sin dejar una herencia robusta… con esos mimbres, ¿cómo no dar la razón a Kissinger y a los economistas del otro lado del Atlántico?

 

Pues con todo eso… el proyecto europeo sigue adelante entre otras razones porque los socios saben que con Europa son más y sin ella menos. La Unión Europea avanza a saltos, a golpes de necesidad; pero avanza, sobre todo cuando lo necesita. Con Biden en la Casa Blanca el proyecto europeo gana respaldo aunque los Estados Unidos mirarán siempre con recelo a un competidor que está muy cerca de Rusia y comercia con China con bastante acierto.

 

La fortaleza de la Unión Europea no está en los libros, ni en los diseños geopolíticos, ni siquiera en la lógica de las relaciones internacionales pero se demuestra en la realidad y por la necesidad. Alemania y Francia y España y todos los otros… son más con el paraguas de la Unión Europea, que existe porque a todos les hace más fuertes, más presentes y les garantiza más futuro. ¿Se imaginan como sufriríamos la pandemia y la recesión sin La UE?



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