Asmáticos bajo sospecha

I.E.
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Policía Nacional y Local perciben que un nada desdeñable número de jóvenes va sin mascarilla y con la declaración 'responsable' de padecer una dolencia respiratoria. En muchos casos denuncian y, si es cierto, el recurso prospera

El Espolón, muy concurrido con burgaleses que portan mascarilla. - Foto: Christian Castrillo

La Policía Nacional y Local no las tienen todas consigo en relación a «los no pocos casos» que están observando sus agentes de personas -sobre todo jóvenes- que van sin mascarilla y con la declaración ‘responsable’ en el bolsillo que ‘acredita’ en teoría que sufren alguna enfermedad respiratoria o dolencia que exime de portar el dispositivo de protección. En «ciudadanos mayores es hasta cierto punto normal encontrar personas con dificultades pulmonares, pero entre adolescentes y veinteañeros es más raro y la cifra de casos es demasiado elevada», comentan desde Comisaría.
Claro, el mecanismo que ha articulado la Junta de Castilla y León para eximir del uso de la mascarilla  cae en la ingenuidad de creer en la buena fe de todo quisque. Para certificar que se padece algún tipo de trastorno que impide llevarla basta con que el ciudadano rellene y estampe su propia firma en una declaración responsable, cuyo modelo puede descargarse de la página web del Gobierno regional o del portal de salud de la Comunidad. Es decir, que quien quiera echarle morro lo tiene muy fácil para cometer fraude, porque no es necesario ningún parte médico ni la rúbrica de ningún facultativo para validar la exención.
Que la picaresca iba a aflorar en algunos sectores de la población se puso sobre la mesa en una de las reuniones del Centro de Coordinación Operativo Integrado (Cecopi), el órgano desde el que se hace un seguimiento de la pandemia y en el que están representadas todas las Administraciones públicas. Dar por buenas de entrada y sin ningún control todas las supuestas declaraciones responsables entraña el peligro de que «se corra la voz y que la práctica se extienda», según señalan fuentes policiales. De modo que tanto la Comisaría como la Policía Local han optado por poner la denuncia «en la mayoría de los casos» e informar a las personas de que «tienen la opción de recurrir y en ese trámite presentar toda la documentación que acredite oficialmente que sufren una dolencia por la que no pueden portar mascarilla».
Una de las explicaciones que dio la Junta sobre la dificultad para que los médicos certificaran esas enfermedades tenía que ver con las restricciones de acceso a los centros de salud, donde solo se puede ir por razones de urgencia. Sin embargo, existe la posibilidad, afirman las mismas fuentes, de que esos centros expidan certificados a los solicitantes en los que su médico de cabecera certifique, con su firma, que el paciente sufre una dolencia respiratoria crónica. En todo caso, ambos cuerpos policiales advierten de que la mayoría de los burgaleses cumple con la obligación.