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La Catedral, un templo de película

R. PÉREZ BARREDO
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Películas, series y documentales han tenido como protagonista o trasfondo esencial al primer templo gótico español. El Séptimo Arte no ha podido sustraerse de tanta belleza

La Catedral, un templo de película - Foto: Jesús J. Matías

Es probable que la mejor película realizada con la Catedral de Burgos como escenario esencial y coprotagonista sea una que no llegó a rodarse nunca: la adaptación cinematográfica de Inquietud en el Paraíso, la espléndida novela de Óscar Esquivas que iba a dirigir Antonio Giménez-Rico, no pudo convertirse en realidad. Ojalá, en un futuro, alguien recupere el guion y se pueda ver desfilar en la gran pantalla a don Cosme Herrera y sus acólitos adentrándose en el Purgatorio por la puerta mágica del sepulcro del arcediano Villegas, traductor de Dante. Si el primer templo metropolitano ha sido secularmente el gran icono de inspiración artística de Burgos para pintores y escritores, el Séptimo Arte no pudo sustraerse a su fascinación, y muchos cineastas lo eligieron como escenario de sus películas.

La primera cinta en la que la joya del gótico español tiene gran protagonismo es La máscara de Scaramouche, coproducción franco-española dirigida por Antonio Isasi-Isasmendi, una historia de espadachines en la Francia del siglo XVIII. Rodada en el año 1963, exigió el concurso de numerosos extras y a punto estuvo de saldarse con una tragedia, ya que el actor Gonzalo Cañas, que en una escena debía precipitarse desde la terraza del Sarmental, cayó mal sobre la plataforma de cartón preparada para que amortiguara el golpe, resultando herido. 

Sólo un año después, en 1964, las cámaras de cine regresaron a la seo burgalesa. En esta ocasión, para la filmación de El señor de La Salle, película española dirigida por Luis César Amadori que narra la vida de San Juan Bautista de la Salle, sacerdote francés del siglo XVII que dedicó su vida a la educación de niños pobres fundando las Escuelas Cristianas. El actor norteamericano Mel Ferrer tenía el papel protagonista y contaba con un importante reparto de talentosos actores españoles, como Fernando Rey, Alfredo Mayo, Manuel Alexandre o Antonio Ferrandis. Quiso el destino que aquel año acompañara al actor principal su mujer, la bellísima, magnética y elegante Audrey Hepburn. Casi nada...

Hasta la mitad de la década siguiente no regresarían las cámaras a la Catedral y su entorno. En 1975, el director Francisco Regueiro rodó numerosas escenas en la templo para su película Las bodas de Blanca, protagonizada por Concha Velasco y Paco Rabal. Una de las escenas centrales de la película está rodada en la escalinata de la Puerta del Sarmental. En 1976, un cineasta burgalés enamorado de su ciudad y de la Catedral desembarcó en la Cabeza de Castilla para rodar la adaptación de la novela de Miguel Delibes Mi idolatrado hijo Sisí: bajo el título de Retrato de familia, Antonio Giménez-Rico cuenta una historia de pasiones familiares, amorosas y políticas de unos personajes devastados por la Guerra Civil con la ciudad de Burgos como escenario. Antonio Ferrandis y Amparo Solear Leal encabezaron el reparto.

El siguiente rodaje con protagonismo estelar de la Catedral (y de toda la ciudad) llegó en 1990, con un cineasta que demostró siempre públicamente, y a través de sus trabajos, su amor por el templo gótico. El filme, inolvidable, es Amantes. Vicente Aranda se inspiró en un horrendo crimen acaecido en Burgos en 1948, cuya víctima, Dominga del Pino, fue degollada por su prometido, José García San Juan, y la amante de éste y cerebro de la operación, Francisca Sánchez. Victoria Abril, Maribel Verdú y Jorge Sanz firmaron unas interpretaciones excelentes. El resto lo puso la ciudad de Burgos, casi intacta a como era cuando el crimen se llevó a cabo, y el milagro del invierno: Vicente Aranda siempre aseguró que fue mágico que en pleno rodaje de las escenas centrales de la película rompiera copiosamente a nevar, como en la secuencia final, con la fachada de Santa María como telón de fondo de la tragedia.

De nuevo Giménez-Rico mostaría la Catedral en Tres palabras, película de 1993 protagonizada por Maribel Verdú, Fernando Guillén y Fernando Guillén Cuervo. Y de nuevo Vicente Aranda haría lo mismo ya en el nuevo siglo: en diciembre de 2000 recaló en Burgos para rodar en el primer templo metropolitano algunas de las escenas más importantes de Juana la Loca, con Pilar López de Ayala en el papel de la malhadada Juana I de Castilla y de Daniele Liotti en el de Felipe El Hermoso.

El cineasta barcelonés aún escogería Burgos y su Catedral para una de sus últimas películas, con el Juicio de Burgos (el proceso que se siguió contra miembros de ETA en 1970) como trasfondo. Fue en Luna Caliente, del año 2009, cinta protagonizada por Eduard Fernández, Thaïs Blume, Emilio Gutiérrez Caba y José Coronado.

También del año 2009 es la película de Martin Sheen El Camino, interpretada por Emilio Estévez, hijo del director. La ruta jacobea es el leitmotiv de la cinta. Y la Catedral aparece en su esplendor. Antes, en 2004, Giménez-Rico entró con las cámaras en el templo rodar un documental del mismo por su condición de Bien Patrimonio de la Humanidad.

También documental es la serie El Camino de Cid, rodada en 2007: la Catedral es el lugar donde termina y comienza. Y de ficción la serie de Amazon titulada 3 caminos, de nuevo con la ruta jacobea como hilo conductor. La última y más reciente inmersión del templo gótico en el cine está relacionada con una figura religiosa, San Francisco de Asís, sobre cuya vida y milagros se rodaron el pasado año varias escenas para una serie dirigida por José Luis Moreno. La película se titulará Resplandor y Tinieblas