El paso de ser una tumba a un lugar ceremonial

S.F.L.
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El equipo de arqueólogos, dirigido por Manuel Rojo, realizará una investigación pionera multidisciplinar de los restos humanos encontrados hasta ahora (unos 70) en el recinto megalítico de Reinoso

La estructura de la tumba se compone de dos partes: la megalítica, hecha con grandes piedras, y el túmulo, que es el montículo que se ha excavado y exhumado. - Foto: S.F.L.

El dolmen del Pendón, ubicado en la localidad burebana de Reinoso, pasó de ser una tumba a un lugar ceremonial según lo confirma Manuel Rojo, catedrático de historia de la Universidad de Valladolid y director, junto con Cristina Tejedor, de la excavación. Se trata de un sepulcro megalítico que data del año 3.300 antes de Cristo y en el que han aparecido, por el momento, restos de aproximadamente 70 individuos, aunque Rojo asegura que se encontrarán «bastantes más».
La cuarta campaña de investigación comenzó el 1 de septiembre y se alargará hasta el último día de este mes. El equipo pretende llevar a cabo una investigación pionera multidisciplinar de la población que estuvo asentada en la zona hace más de 5.000 años. Con las muestras halladas realizarán un análisis complejo del ADN, que les permitirá hacer estudios de isótopos y conocer el sexo de cada uno, su edad, enfermedades que padecieron... y así saber de manera exacta el origen de la población, su procedencia, características y su forma de vida. 
El sepulcro del Corredor, que se compone de un pasillo de acceso hecho con grandes piedras y una cámara funeraria, es el más característico de la Península Ibérica y en especial de Burgos. En concreto,  el de Reinoso ha tenido una biografía muy compleja y hasta ahora se han confirmado tres fases de uso en la que se apreciaron cambios importantes. El paso de la construcción se desmanteló al igual que el túmulo. «La etapa en la que se ejecutó la clausura es la más clara y espectacular», declara el director de la excavación. 
La fase del uso de la construcción fue la original, en la que hubo un pasillo con grandes piedras hasta llegar a la cámara. Más adelante, en un momento dado, el corredor de acceso se desmontó completamente y las piedras que lo conformaban fueron depositadas en el interior, con la intención de sellar a  los muertos para la eternidad. De esta manera, se impidió que el contenido de la tumba pudiera ser violado. Una de las grandes rocas aún se conserva, el resto las han tenido que quitar los arqueólogos para poder excavar el interior.
La estructura de la fosa se compone de dos partes. La megalítica, hecha con grandes cantos, y el túmulo, que es el montículo que se ha excavado y exhumado perfectamente para ver como es su estructura. Según el catedrático, esto tiene una «doble finalidad». Por un lado arquitectónica, para contrarrestar los empujes centrífugos de los grandes ortostatos de la cámara, y por otro monumental, para darle visibilidad y hacer que resalte más en el paisaje. 
La importancia que tienen estos monumentos es  su propia ubicación en el territorio, ser una huella humana visible y perdurable en el paisaje y por eso se colocaban en zonas estratégicas. En el caso del dolmen de Reinoso domina la entrada al valle que va hasta Briviesca y el paso directo hacia La Bureba.
CAMBIO.

Una de las cosas más interesantes del acto de transformación del uso del recinto es que a la entrada de la propia tumba se hace una auténtica pira humana, se observa perfectamente como hay una estructura rectangular con los huesos totalmente quemados predominando restos de niños. 
En las excavaciones de los últimos días, los arqueólogos han contemplado  que a lo largo del pasillo  hay cantidad de huesos alargados. En esta campaña están trabajando en el exterior del sepulcro cercana al corredor, han podido documentar un nivel anterior 2.000 años más antiguo, lo que evidencia que en el territorio hubo un asentamiento mucho antes.
El proyecto está promovido por el Ayuntamiento de Reinoso, que según Rojo, los vecinos tienen una «sensibilidad especial. Les interesa mucho la cultura y han cogido con mucho interés los trabajos». Este año, junto con apoyo económico de la Junta, se está realizando la cuarta campaña de investigación.