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Buses a tope por las fiestas de los pueblos y el Búho, parado

R.E. MAESTRO
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Las empresas de autocares prevén el verano de mayor demanda; mientras, el IDJ no incluyó este servicio en el presupuesto al desconocer si se celebrarían festejos

Además de llevar a jóvenes de un pueblo a otro cercano, desde la capital también salen autobuses. En esta imagen de archivo, un grupo de chavales acude a las fiestas de Villagonzalo. - Foto: Patricia

El Búho nocturno de la Diputación no saldrá de fiesta este verano por la provincia. Los jóvenes burgaleses se quedarán este año sin el servicio de autobús que habitualmente les trasladaba hasta las verbenas de pueblos cercanos a los suyos y que tenía como principal objetivo facilitar un transporte seguro al evitar que los vehículos particulares se convirtiesen en su única opción para viajar. Por contra, las empresas de autocares ya notan el furor que existe por disfrutar de los festejos del medio rural y avecinan una temporada más alta que nunca ante las ganas por salir después de dos años de parón.

La explicación que ofrece Ángel Carretón, presidente del Instituto para el Deporte y la Juventud (IDJ), para no ofrecer en esta ocasión el servicio de Búho se debe a que no se había incorporado al presupuesto puesto que se hizo a finales del pasado año y en ese instante no se sabía con total claridad si se iban a poder llevar a cabo las fiestas con normalidad. «En ese momento estábamos más pensando en una nueva ola de covid», recuerda, pero menciona que para el próximo año se volverá a llevar a cabo este servicio si cuenta con una demanda suficiente.

En 2020 no se pudo llevar a cabo el clásico Búho por la pandemia, aunque para ese año sí estaba previsto puesto que se definía como una iniciativa «muy bien valorada por los ayuntamientos y por los vecinos» que cada vez contaba con un mayor número de usuarios. La partida inicial destinada por parte de la Diputación alcanzaba los 18.000 euros para financiar el 50% del coste de la contratación, mientras que el resto lo asumían los propios municipios. Una apuesta por «reducir los accidentes de tráfico asociados al alcohol y otras drogas» cuando se celebran fiestas patronales en municipios próximos que ahora no se realizará.

Hasta 4.180 jóvenes utilizaron el Búho en el 2019 -último año en el que se celebraron con normalidad las fiestas- para ir a las verbenas de los pueblos. La que más movimiento generó fue Quintana Martín Galíndez (1.440), seguida de Belorado (720) y Roa (440). Pero ahora que las orquestas volverán a llenar las plazas de los municipios no quedará más remedio que buscarse otra fórmula para poder acudir. Y, más allá de emplear el coche, las empresas de autobuses sí continuarán ofreciendo por su cuenta el servicio siempre y cuando los grupos de amigos lo soliciten.

«Preveo que este verano va a haber más movimiento que un año normal, tras la pandemia los chavales tienen muchas ganas de salir», explica Ángel Santamaría, de Autocares Pachín, en Trespaderne. Otros años solían prestar el servicio de Búho de la Diputación en pueblos como Quintanilla la Ojada, Quincoces, Valle de Tobalina o Frías, pero además de eso lo complementaban con los organizadores puesto que habitualmente se quedaban «cortos» y tenían que poner más servicios. De cara a este año ofrecerán el servicio por su cuenta y por las celebraciones a las que ya han puesto transporte en los últimos meses detectan más 'tirón' que nunca. «Hay expectativas de más demanda debido a que ya se da más de la normal y lo hemos podido comprobar», aclara.

En el caso de Autocares Pachín, además de lo que se contrataba por parte de los Ayuntamientos, ellos se encargaban también «desde hace muchos años» de organizar viajes desde Medina de Pomar, Trespaderne, Quintana Martín Galíndez y, esporádicamente, de Espinosa de los Monteros. A través de grupos de WhatsApp e Instagram planifican el transporte. «A todo el mundo que nos pide este servicio nocturno, lo hacemos», comenta Santamaría, que no entiende que la Diputación no lo impulse esta vez puesto que precisamente permite «evitar que los jóvenes cojan el coche por la noche».

Desde Burgos volverán a partir los autobuses de Soto y Alonso, aunque en caso de que grupos de amigos quieran ir de un pueblo a otro cercano también ofertarán ese servicio. «De las cosas que hemos hecho ya, los chavales salen como locos, hay muchas ganas de fiesta», explica Iñaki Soto, gerente de la empresa, que destaca que luego se agradece que escojan los autobuses en lugar de turismos y «cada vez funciona más». En Poza de la Sal, para el festival de charangas, por ejemplo, llevaron hasta una decena de coches a los que se suman otros que alquilaron diferentes asociaciones y grupos. «Fue un caos, no imaginábamos que íbamos a llevar a tanta gente», asegura.

Además, Iñaki Soto también expresa que han detectado que cada vez se empieza a salir antes y que es muy habitual ver a chavales de 16 años empleando esta fórmula para ir de juerga. Deja claro que ahora mismo en los pueblos «cualquier fiesta que hagas se te llena». En esa misma línea, desde Autocares Dávila argumentan que los ayuntamientos solían contratar a la compañía, pero en principio descartan por ahora prestar el servicio por su cuenta. Aunque, eso sí, existe la posibilidad de que grupos de amigos puedan encargar viajes para las fiestas de pueblos próximos. Para los meses de julio y agosto imaginan que se acumulará la mayor demanda puesto que los principales festejos se concentran en esos meses. Aún es pronto para hacer reservas y aseguran que se suelen hacer a medida que se acerca la fecha, pero también imaginan que «se notarán las ganas de salir».

Taxis. El sector del taxi también verá directamente reflejado el auge de las noches rurales de verbena, tómbola y charanga donde su servicio se alza como fundamental para aquellos que prefieren no coger su propio vehículo. «A las fiestas de Belorado, Poza, Oña o Cerezo sí que solemos hacer viajes, la gente nos llama y les llevamos y traemos», comenta Valentín Rojas, de Taxis Rojas, desde Briviesca.

Reconoce que en la zona cuando más trabajan es cuando pasan las fiestas de Nuestra Señora en Briviesca puesto que en ese momento llegan la mayoría de celebraciones en localidades próximas. Al igual que desde el sector de los autocares, Rojas recuerda que «lo de las charangas de Poza de la Sal fue una barbaridad, algo exagerado, tuvimos el taxi grande funcionando toda la noche».

Este tipo de eventos consiguen mover a un gran número de personas cada fin de semana y eso repercute en gran medida a las empresas de transporte que trabajan repartidas por las diferentes comarcas de la provincia. Supone un balón de oxígeno también para superar la crisis sanitaria que obligó a paralizar todo y por ello ahora se ve como una extraordinaria oportunidad. «Los fines de semana en verano siempre hay bastante jaleo, menos estos dos últimos años que no hemos hecho prácticamente nada», comenta Rojas, que confirma que los jóvenes se alzan como uno de los principales clientes durante esta época.