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«La sala cumple con las normas; no podemos vigilar la calle»

F.L.D.
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José, el dueño de la discoteca Kaché, en la calle Vitoria, defiende que se ajusta al horario de clausura y a la ordenanza de ruidos e insiste en que él ayuda a limpiar la calle

Por el día se imparten clases de baile en la sala. - Foto: Luis López Araico

El pasado sábado, a eso de las 5.15 horas, la discoteca Kaché ya había vendido las cerca de 300 entradas que podía poner a la venta por cuestiones de aforo. En el exterior, una cola de otras 200 aguardaban sin prisa por si había algún abandono. Ante este escenario, comenta José, el propietario del establecimiento desde hace casi tres décadas, poco se puede hacer si pasa algo en la calle. Pese a que entiende que haya vecinos que se quejan de las molestias, se lava las manos. «No puedo estar pendiente de cosas que no me competen. Bastante tengo con que mi seguridad esté atenta de lo que ocurre dentro y de cumplir con toda la normativa», defiende. 

La noche ha cambiado mucho tras la pandemia, opina el dueño de la Kaché al tiempo que observa que él simplemente se ha adaptado a la situación actual. «Hasta hace nada aquí entraba gente mayor. Venían a bailar y nunca hemos tenido ningún problema. El tema es que ahora ese público no sale de casa por miedo a contagiarse. A día de hoy, los únicos que se van de fiesta son jóvenes que gastan dinero. Obviamente, esto es un negocio y yo tengo que mantenerlo», apunta. 

Pero ésta no es la única diferencia con la vida nocturna de la época prepandemia. José entiende que en la actualidad los pubs y bares de Las Llanas cumplen mucho más con el horario de cierre (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este viernes o aquí)